LA CONSPIRACIÓN CUBANA


De: http://havanaschool.blogspot.com/

Es cierto, hay que reconocerlo, los cubanos estamos obcecados con Fidel Castro.


El dictador cubano no sólo es el objeto de los más agudos sentimientos de odio/amor por parte de los cubanos sino que, además, es la colosal interrogante que llena el hueco negro de los últimos 51 años de nuestra historia.


Aunque, no somos únicamente los cubanos los que nos sentimos obsesionados por la figura rediviva del anciano tirano.


En los últimos meses, la reaparición pública del mismo ha ocupado los principales titulares noticiosos.


La última aventura del comandante en jefe cubano transcurrió en el acuario habanero.


Parecerá cosas de dictador senil la invitación –financiada por el gobierno de uno de los países más pobres del mundo- a periodistas y personalidades extranjeras para ver una simple función de delfines.


El periodista invitado fue el norteamericano Jeffrey Goldberg, un corresponsal de la revista The Atlantic, que eventualmente, había escrito un artículo sin mucha resonancia sobre el programa nuclear de Irán. [1]


El viejo dictador cubano resulta que ahora está dedicado a salvar al mundo de una guerra nuclear contra Irán. Para sorpresa de todos, llegó hasta criticar a su entrañable amigo Mahmoud Ahmadinejad por negar el holocausto judío durante la segunda guerra mundial. [2]


La vida da muchas vueltas y Castro –de ascendencia judía-, después de ser gran amigo de Golda Mayer y los sionistas, los traicionó para ayudar a los terroristas palestinos y, ahora, vuelve a defender a los judíos contra los musulmanes.


Por otra parte, entre todos los importantes especialistas, periodistas y personalidades que han escrito sobre el asunto, Castro escogió invitar al último de la lista, a Goldberg, –quien, casualmente, es también judío-, para "discutir" su articulito. [3]


Goldberg, inocentemente, dice en su reportaje sobre su visita a Cuba que, al recibir la invitación, le "pidió" a su amiga Julia Sweig que lo acompañara en esta aventura. [3]


Alto ahí.




¿Quién es Julia Sweig?


Julia E. Sweig es la directora de Estudios Latinoamericanos en el Council on Foreign Relations (CFR) o Consejo en relaciones exteriores. [4]


Sweig –judía como Goldberg- es la "especialista" en asuntos cubanos del CFR, epígono de Herbert Matthews,[5] el famoso repotero del New York Times que creó la romántica imagen internacional de Fidel Castro cuando se inauguraba como jefe guerrillero.[6]


Julia E. Sweig ha sido una estimadísima amiga de Fidel Castro desde hace 20 años. Ha escrito decenas de libros, ensayos y artículos sobre el tema cubano, con los que ha ganado múltiples premios y ha ascendido a las más altas instancias académicas.


Como es lógico, Fidel Castro no tendría a la Sweig entre su círculo interior de amistades si no fuera una sus más ardientes admiradores y defensoras. Sus escritos se han caracterizado por constituir una extensa apología del dictador cubano y su gobierno.


Ahora bien, muchas personas no conocen o saben muy poco sobre el Council on Foreign Relations -o, como mejor se le conoce, el CFR (se pronuncia "ci-ef-ar" en español) - y qué ha significado para la isla de Cuba, sobre todo, en estos últimos 61 años.


El Council on Foreign Relations o CFR es el think tank más importante y poderoso de Estados Unidos. [7]


El término think tank (tanque de pensamiento) define a instituciones investigadoras o de otro tipo que ofrece consejos e ideas sobre asuntos de política, comercio e intereses militares sobre todo a las agencias gubernamentales. Se considera que existen 5,465 en todo el mundo, 1,777 en EE.UU. Entre estas sólo unas 200 son realmente influyentes en el gobierno y la sociedad norteamericanos.


Entre todos los think tanks norteamericanos –y del mundo-, el Council on Foreign Relations (CFR) es el más importante e influyente. [8]


El prestigio del CFR no se debe sólo a que sus "consejos" e "investigaciones" influyen directamente en la política interna y, sobre todo, externa del gobierno norteamericano.


El CFR es la organización de las 6000 personalidades más influyentes de la sociedad norteamericana. Los integrantes del CFR dominan todas las instituciones económicas, financieras, políticas, mediáticas, académicas y religiosas sobre las que se sostiene toda la estructura de la sociedad norteamericana. [9]


Una parte importante de presidentes y vicepresidentes norteamericanos, equipos presidenciales, funcionarios gubernamentales, senadores y congresistas; decanos, directores y presidentes de las principales universidades, centros de investigación y otros think tanks; dueños y directivos de las mayores cadenas mediáticas, bancos y corporaciones privadas (sin excluir, como es lógico, la Reserva federal), etc., han sido y son miembros del CFR.


A la cabeza de la élite congregada en el CFR, se haya -a sus noventa y tantos años de edad- su presidente vitalicio, David Rockefeller. [10] Este, por casualidad, es hijo y nieto de John y Nelson Rockefeller, quienes fundaron el CFR allá por 1921. No en balde, la sede de esta institución de halla en una vieja casona de New York, propiedad de los Rockefeller que, inicialmente pertenecía a Harold Pratt, nombre por el cual se conoce esta edificación. [11]


Ahora bien, qué relación existe y ha existido entre el CFR y Fidel Castro Ruz (FCR).


¿Por qué Julia E. Sweig, la "especialista" para Latino América del CFR ha viajado continuamente a Cuba en los últimos 20 años, fungiendo como una de las propagandistas más conspicuas del régimen cubano?


¿Por qué David Rockefeller en persona ha agasajado con toda pompa y honores al dictador cubano en la mismísima casa Harold Pratt [12] y hasta lo ha ido a visitar a Cuba, acompañado por las más prestigiosas personalidades del mundo político, financiero y corporativo norteamericano [13] , presidiendo la organización que hace lobby en el Congreso norteamericano por el fin del embargo contra Cuba? [14]


La tragedia de Cuba definitivamente trasciende la terquedad y la maldad de una personalidad tiránica.


Piénsese bien.


Es imposible que un dictador, por muy genial y carismático que sea, haya perdurado en el poder durante 51 años en uno de los países más empobrecidos del mundo, sobreviviendo a once presidencias norteamericanas a sólo 90 millas de las costas de EE.UU. y a la caída de la poderosísima URSS y el bloque comunista, su único sostén económico y militar.


Fidel Castro ha movilizado a todas las fuerzas de la izquierda mundial contra Estados Unidos. Ha promovido el espionaje, terrorismo, el narcotráfico y el tráfico de armas y de todos los materiales y tecnología prohibidos por las convenciones internacionales a nivel mundial. Ha apoyado a los gobiernos más agresivos contra Norteamérica y hasta ha dirigido guerras aparentemente contrarias a los intereses y la seguridad norteamericanos.


Más aún, Castro instigó a los soviéticos, en el momento crucial para la seguridad mundial durante la crisis de los misiles en 1962, para que lanzaran un ataque nuclear contra EE.UU., cosa de la cual, ahora, dice arrepentirse, entre otras cosas.


Después de todo su extenso expediente antinorteamericano, ¿cómo es que Washington jamás no haya tocado a Fidel Castro ni con el pétalo de una flor –con excepción de un embargo inoperante- y haya continuado –gracias a dios, por decir algo- respetando el tratado secreto con los soviéticos de no agredir a Cuba, veinte años después de la desaparición de la Unión Soviética?


¿Por qué el CFR, el tanque pensante central de la política norteamericana, mantiene tan afectuosas relaciones con el tirano cubano?


Nada es casual en esta vida.


En realidad, está perfectamente documentado que las relaciones entre Fidel Castro y el CFR se remontan a 1949, hace 61 años, cuando se iniciaba en su carrera de agente provocador internacional. Fue entonces cuando Castro, como veremos en detalle, entabló sus primeros contactos con el CFR a través de un personaje altamente equívoco llamado William Arthur Wieland.

Por Internet, circula hasta el cansancio una confesión que hace David Rockefeller en sus memorias:

"Durante más de un siglo, extremistas ideológicos en ambos polos del espectro político han aprovechado incidentes bien divulgados -como mi encuentro con Castro- para atacar a la familia Rockefeller debido a la excesiva influencia que dicen que la misma ejerce sobre las instituciones políticas y económicas estadounidenses. [1]

Dicha acusación se refiere al encuentro ocurrido en la casa Harold Pratt de New York, -el estado mayor del Council on Foreig Relations o CFR- en celebración del 50 aniversario de la ONU en 1995. En esta ocasión, en vez de las más altas figuras de la democracia mundial, fueron agasajados los representantes de los movimientos terroristas y gobiernos totalitarios más antinorteamericanos como, entre otros, Yasser Arafat, Jiang Zemin y Fidel Castro.

A Castro, en especial, Rockefeller lo distinguió con una invitación a su casa familiar del condado de Westchester. Aquí, lo presentó a la élite social de Manhattan, representantes del jet-set, la intelligentsia y el poder financiero y político norteamericano. [2] Sin embargo, esta no será la primera ni la última vez que Rockefeller honre al dictador cubano.

Fidel Castro ha sido el líder latinoamericano que más veces se ha presentado ante el Council on Foreign Relation (CFR) bajo la dirección de David Rockefeller. [3]

Como veremos más adelante, David Rockefeller había recibido a Fidel Castro en el CFR al menos en dos oportunidades anteriores: en 1955, mientras preparaba su expedición punitiva contra el régimen de facto cubano del General Batista y en 1959, a poco del triunfo revolucionario. (En ambas ocasiones, su maestro de ceremonias sería un viejo y agente del CFR llamado William Wieland, sobre el cual nos detendremos en su momento.)

Al desmoronarse la Unión Soviética y el bloque comunista en 1991, el gobierno de Castro quedará sin fuente de suministros ni socio comercial alguno. Es en esos momentos que Peggy Dulany, la hija de David Rockefeller –amiga, digamos, más que personal de Fidel- , corrió a la Habana con varios expertos en negocios y organización de EE.UU. para asesor a sus contrapartes cubanas a cargo de la industria básica y turística. [4]

Por su parte, desde los 60, Abby, la rebelde y marxistoide de hermana Peggy Dulany, ya era una ferviente admiradora de Castro. [5]

Más aún, el padre de Abby y Peggy Delany, David Rockefeller, es presidente del AHTC o Americans for Humanitarian Trade with Cuba (Americanos por un comercio humanitario con Cuba), que, fundado en 1998, es el principal grupo que hace lobismo ante el Congreso norteamericano por el levantamiento del embargo contra Cuba. [6]

También, David Rockefeller ha promovido el Programa de Estudios cubanos del Centro de estudios Latinoamericanos del, a su vez, Centro David Rockefeller perteneciente a la Universidad de Harvard. [7]

A través del programa de estudios del Centro Rockefeller, cientos de profesionales y científicos de las instituciones gubernamentales cubanas han disfrutado de becas y cursos gratuitos en la elitista universidad de Harvard. Gracias a ello, las instituciones científicas castristas están en la mejor disposición para desarrollar desde la vacuna contra el SIDA hasta la fabricación de armas de exterminio masivo para terroristas y movimientos radicales.

Como colofón, en febrero del 2001, David Rockefeller visitará Cuba acompañado por una delegación del CFR compuesta por 19 importantes personalidades financieras, políticas, mediáticas y académicas norteamericanas. [8]

Al igual que en sus viajes a la antigua URSS -que, como veremos, preparó la caída del bloque comunista- y a China, que le abrió la puerta a las finanzas internacionales a Pekín, la visita de Rockefeller a la Isla será decisiva para el futuro del régimen castrista.

Tras la visita de David a La Habana y gracias a su trabajo desde el AHTC -con ayuda de la comisión de su asociado Kissinger-, los EE.UU. ha vuelto a convertirse en el principal suministrador de alimentos y socio comercial de Cuba.

Gracias a la gestión de Rockefeller, el comercio entre EE.UU. y Cuba ha sobrepasado los mil millones de dólares, a pesar del diferendo con la Isla, el llamado embargo comercial y de las presiones de los congresistas y senadores cubano americanos. Ello, definitivamente, ha evitado un colapso total del régimen castrista. [9]

El atractivo que Fidel Castro ha ejercido sobre los Rockefeller puede parecer una excentricidad de millonarios pero, a la luz de los hechos más divulgados, resulta absolutamente incomprensible.

Nadie sabe por qué, en la década de los 50, las grandes empresas petroleras norteamericanas instalaron cuatro refinerías en Cuba para procesar el crudo proveniente de Venezuela, en vez de instalarlas en ese país. Las mismas tenían una capacidad de unos 300 mil barriles diarios, lo que decuplicaba incluso las futuras necesidades de la Isla en pleno desarrollo. [10]

La dos más importante de las refinerías cubanas era propiedad de la Standard Oil of Cuba, una de las mayores inversiones de los Rockefeller en América Latina durante la década de los 50 junto a sus vastas posesiones de la United Fruit Co. al norte de la región más oriental de Cuba.

No obstante haber perdido todas sus propiedades en Cuba debido a las confiscaciones del gobierno de Castro, los Rockefeller nunca dejaron de manifestar un gran afecto hacia Fidel Castro.

En agosto de 1959, a pesar de las confiscaciones, Nelson Rockefeller dijo con admiración: "Pienso que Fidel Castro está haciendo un magnífico trabajo". Ya, el 24 de diciembre de 1958, los Rockefeller habían brindado por este cuando hizo una fiesta en el Waldorf Astoria llamada "Fiesta Cubana" en la que manifestó que esperaba un nuevo gobierno para Cuba.[11]

La familia Rockefeller no es cualquier objeto de farándula de ricos y famosos sino uno de los clanes más influyentes y poderosos del mundo. Quizá, como veremos, el más influyente y poderoso. Nada de lo que haga o diga un Rockefeller –sobre todo David- no puede tomarse a la ligera.

En realidad, como veremos en próximas entradas, el afecto de los Rockefeller hacia Castro va más allá del puro capricho sino que es resultado de una la larga relación que involucra desde los intereses particulares de este clan como de los planes mediatos de la élite financiera global.



REFERENCIAS

[1] Quotes from David Rockefeller's Memoirs (Random House, New York, 2002) Chapter 27, pages 404 and 405. Cited by Dr. Dennis Cuddy. http://www.crossroad.to/Quotes/brainwashing/rockefeller-mind-control.htm

[2] Castro's true legacy is a bloody trail, by Jeff Jacoby, The Boston Globe, January 1, 2007 http://www.jeffjacoby.com/278/castros-true-legacy-is-a-bloody-trail

[3]http://diglib.princeton.edu/ead/getEad?id=ark:/88435/bv73c042z&kw=cfr#bioghist

[4] Will Cuba's revolutionary hero share the fate of other Communist leaders? by Katherine Ellison http://www.theatlantic.com/past/docs/issues/90jun/castro.htm

[5] All the Money in the World: How the Forbes 400 Make--and Spend--Their Fortunes By Peter W. Bernstein, Annalyn Swan. En: http://books.google.com/books?id=Fk3ucyrGbnwC&pg=PA240&lpg=PA240&dq=Abby+Rockefeller+%2B+Castro&source=bl&ots=7wnMCxkr2N&sig=XDZ2WoVUay2b20TmgRMi6WpiAJk&hl=en&ei=s4CXTOzALJDAsAO24eW_Cg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=10&ved=0CFEQ6AEwCTgy#v=onepage&q=Abby%20Rockefeller%20%2B%20Castro&f=false

[6] A Bailout for Castro Too? By Humberto Fontova. http://www.americanthinker.com/2009/01/a_bailout_for_castro_too.html

[7]http://www.drclas.harvard.edu/cuba

[8] Rockefeller-led u.s. delegation cozies up to Castro. http://www.cubanet.org/CNews/y01/feb01/23e11.htm

[9] http://www.cfr.org/publication/11113/uscuba_relations.html#p2

[10] CUBA'S ENERGY CHALLENGE: A SECOND LOOK. http://lanic.utexas.edu/project/asce/pdfs/volume15/pdfs/pinon.pdf

[11] http://www.trivia-library.com/c/biography-of-famous-cuban-leader-fidel-castro-part-3.htm

Una civilización es lo que son los grupos que la lideran.


Es cierto que, en el surgimiento, auge y decadencia de una cultura dada, influyen profundamente las circunstancias naturales, sociales e históricas. Pero, en última instancia, todo depende de la capacidad de su liderazgo para enfrentar tales circunstancias, por muy adversas o ventajosas que sean.


La actual civilización del petróleo y de la Pax americana se han ganado ejércitos de detractores y enemigos con razones más que poderosas. Sin embargo, hay que reconocer que, gracias a la misma, la humanidad ha experimentado un portentoso crecimiento en todos los órdenes. En sólo un siglo, ha potenciado el desarrollo humano en los cientos de miles de años anteriores.


Entre los grupos que han ejercido el liderazgo de la civilización del petróleo y la Pax americana a nivel planetario, el clan de los Rockefeller ha tenido un lugar muy especial.


La influencia de los Rockefeller en la economía, la política y la cultura no sólo norteamericana sino global es particularmente importante. Es por es por ello que lo que haga o diga un Rockefeller jamás puede tomarse a la ligera, todo lo contrario.


En entradas anteriores nos hemos referido al afecto que los Rockefeller han demostrado por Fidel Castro desde los inicios de su carrera política. Tal estima ha persistido a pesar de que una de las primeras medidas de su gobierno fue la confiscación de las cuantiosas propiedades de esta familia en Cuba, las mayores en América Latina en aquella época.


Como veremos, la relación de Castro con los Rockefeller trasciende el puro capricho o la extravagancia para, paradójicamente, involucrar desde los intereses particulares de los Rockefeller hasta los planes mediatos de la élite financiera global.


Mucho se ha hablado y especulado sobre los orígenes de los Rockefeller. A pesar de las incontables teorías conspirativas al respecto, esto no tiene relevancia histórica alguna.


El fundador de la estirpe de los Rockefeller fue John Davison. A este, se le considera como el paradigma de "self made man", empresario y filántropo.


John D. salió absolutamente de la nada para convertirse en uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo.


Durante su vida, John D. hizo las mayores donaciones filantrópicas que jamás haya hecho persona alguna, más del 50% de su incalculable fortuna personal, la mayor de su época.


Pero, también, Rockefeller fue el padre del monopolio moderno, el trust, y sus tácticas más despiadadas, los que le dieron ingreso en el reducidísimo club de los hombres más influyentes de la Tierra.


A pesar de ser el arquetipo de capitalista, John D. Rockefeller, en su fuero interno, fue el mayor enemigo de la competencia, la esencia misma del capitalismo.


"La competencia es un pecado -solía decir John D-, por eso debemos erradicarla". [1] Y, en consecuencia, dedicó su vida entera a la erradicación de sus competidores.


Rockefeller adquirió su primera refinería de petróleo en 1863, timando a sus socios comerciales. La misma metastaseará en la Standard Oil Company, el prototipo de empresa monopolista. [2]


Entre 1872 y 1873, en sólo dos años, John D. utiliza genialmmente las prácticas comerciales más despiadadas y alevosas para absorber a la mayoría de los competidores norteamericanos. Así, llegó a abarcar el 90% de la refinación y la distribución petrolera de EE.UU. [2]


Pero, Norteamérica le quedaba chiquita a John D.


Durante la década de los 1880, con sus métodos habituales, Rockefeller introdujo hasta los confines de China un farol de petróleo mejorado con el que transformará la vida de cientos de millones de seres humanos. Así, aplastará toda competencia occidental y le dará a la Standard Oil el monopolio de la exportación petrolera al gigante asiático. [3]


Gracias las tácticas más feroces e inescrupulosas, La Stadard Oil se transformó el mayor suministrador de los puertos más importantes del mundo al absorber los mercados cardinales de petróleo.


Sin embargo, a pesar de su enorme poder e influencia, John D. no podrá evitar que la indignación popular promueva la aprobación de leyes antimonopolistas.


Tras varios años de combates legales, en 1911, la Suprema Corte de EE.UU. anunció su decisión de desmantelar la Standard Oil en 34 distintas empresas. Claro, estas seguirían siendo propiedad de los Rockefeller pero no funcionarían como un gran organismo depredador desde el punto de vista legal y contable. [4]


No obstante, la desintegración de la Standard Oil no mellará el inmenso poder de los Rockefeller, todo lo contrario


Ya antes de la desintegración de la Standard Oil, John D. se retiraría en forma gradual de los negocios para dedicarse por entero a su empresa filantrópica. En su lugar, dejará a su hijo menor, John D. Junior, al cual le legará su incalculable riqueza en vida.


John D. padre trató de monopolizar toda la refinación y distribución planetaria del petróleo e, incluso, invirtió fuertemente en ciertas campañas políticas. Con todo, no le interesó demasiado influir en la política nacional y, mucho menos, en la internacional.


De hecho, John D. Rockefeller padre era un republicano conservador en extremo y partidario del aislacionismo político norteamericano…hasta que su hijo lo convenció de lo contrario.


Los testimonios coinciden que John D. Junior era una persona amable y maleable que carecía de la agresividad y la implacabilidad de su padre.


John D. Junior parecía sentirse más como un albacea de la fortuna de su familia antes que un propietario y dedicó la mayor parte de su tiempo en labores filantrópicas.


Junior tendrá una disposición filantrópica de mayor diapasón y perspectiva que su padre. No sólo hará fuertes donaciones a instituciones académicas como su padre sino que expandirá estas a investigaciones médicas, a la creación de vastas reservas naturales y al desarrollo de las artes modernas. [5]


A pesar de todo, John D. Rockefeller Junior fue quien propició el acceso de los Rockefeller al liderazgo de la élite financiera internacional.


Según ciertas fuentes, fue Raymond B. Fosdick quien inició a Junior en las ideas internacionalistas.


Raymond B. Fosdick fue, primero, fideicomisario de Junior y, después, presidente de la Fundación Rockefeller.


Fosdick era ardiente partidario de las ideas liberal internacionalistas del Presidente Woodrow Wilson, en cuya administración ocupó diversos cargos de importancia. Todo parece indicar que tales ideas provenían del enigmático consejero de Wilson, el "coronel" House, misterioso personaje que tendrá gran participación en la creación de la Reserva Federal y el Council on Foreign Relations (CFR).


Wilson, Fosdick y el "coronel" House eran partidarios de un nuevo orden mundial establecido bajo un gobierno federalista planetario para evitar el caos en las relaciones internacionales y las crisis económicas, políticas y sociales.


Aunque la idea parecería magnífica, actualmente existe un poderoso movimiento internacional que acusa a los partidarios de un Nuevo Orden Mundial de conspirar para imponer un gobierno único - colectivista, burocrático y controlado por sectores elitistas y plutocráticos, etc, - a nivel global y eliminar toda democracia y estado de derecho. [5]


Fosdick tendrá una estrechísima relación con el "coronel" House y hará suyas sus ideas, que transmitirá a John D. Junior y con las cuales lo guiará es su nueva vocación internacionalista.


A partir del momento en que encabezará el clan de los Rockfeller y siguiendo su nueva vocación internacionalista, Junior se aliará a los competidores más formidables de los Rockefeller como Carniege y los Vanderbil.


Pero la asociación realmente trascendental para los Rockefeller fue con JP Morgan.


De hecho, Junior comenzó su carrera empresarial con la dirección simultánea de la Standard Oil y el JPMorgan EE.UU. Steel Co. [6]


J.P. Morgan no era sólo el banquero más importante de los EE.UU. Además, era el representante secreto en los EE.UU de los intereses de los Rothschild, la casa bancaria más poderosas de Europa y, posiblemente, del mundo. [7]


El padre de J.P. Morgan, Junus Morgan, entró como socio de la firma financiera de George Peabody.


Nathan Rothschild había contratado los servicios de Peabody para introducirse en la impenetrable alta sociedad londinense. Los Rothschild aún no habían podido acceder a la misma pesar de tener en el bolsillo a la corona y el banco central ingleses.


Desde entonces, la compañía de Peabody se transformó en una sucursal secreta de los Rothschild. [8]


Al retirarse Peabody, Junus Morgan se pondrá al frente de la firma –a la que rebautizará como J.S.Morgan Co.- y enviará a su hijo, J.P., a New York como su agente personal. [9]


J.P. Morgan se convertirá en el magnate financiero más destacado de la generación de monopolistas que surgirá después de la guerra de secesión norteamericana.


J.P. transformó su compañía y su banco, de hecho, en el banco central de Norteamérica. [10]


Con el respaldo secreto pero colosal de los Rothschild, Morgan utilizará su táctica de adquirir y modernizar administrativamente compañías en bancarrota. De esta forma monopolizará ramas vitales de la economía como los ferrocarriles, la producción metalúrgica, la emergente industria eléctrica, y, sobre todo, la banca. [10]


La compañía financiera de J.P. Morgan –que, posteriormente se transformará en el Chase dirigido por los Rockefeller- funcionará de hecho en ocasiones como banco central de los EEE.UU. [10]


La depresión económica de 1893 –en parte provocada por la especulación de Morgan en los ferrocarriles-obligará al gobierno de Cleveland a apelar a Morgan para suministrar oro a la tesorería de la nación.


Morgan, efectivamente, con apoyo de los Rothschild, hizo fluir grandes cantidades de oro de Europa a EE.UU. Pero, ello pondrá la economía norteamericana y las finanzas del gobierno literalmente en manos de Morgan y sus jefes europeos. [10]


Tal fue el poder que Morgan adquirió sobre la economía norteamericana que, durante la crisis de 1907, su compañía se dio el lujo de actuar como banco central para paliar la crisis y forzar a los centros financieros del país a crear planes de contingencia. [10]


Esta última crisis y el control de Morgan sobre la economía de EE.UU. le permitieron legalizar, después de más de un siglo de luchas políticas y conspiraciones, un banco central estadounidense. Su carácter totalmente privado se ha encubierto bajo el nombre "oficial" de la Reserva Federal de los EE.UU.


El sistema de la Reserva Federal, como veremos, puso la economía de EE.UU. y el presupuesto de su gobierno bajo el control de los mayores magnates norteamericanos y, sobre todo, de los Rothschild. Ello se debía a que todo el poder que Morgan tenía sobre la economía y el presupuesto norteamericano era a nombre de los Rothschild. A la muerte de Morgan, se descubrió que, de su colosal fortuna, sólo le pertenecía menos de un 10%. El resto era propiedad de la casa de los Rothschild. [11]


La alianza de los Rockefeller Junior con J.P. Morgan y los Rothschild, como veremos en los artículos siguientes, le dará acceso a la cúpula del poder financiero mundial. Ello le permitirá a John D. Junior y sus descendientes influir decisivamente en la economía y la política tanto de los Estados Unidos como del resto del mundo.


La ascendencia de John D. Junior sobre los asuntos mundiales será heredada por su hijo David, el actual cabeza de la familia Rockefeller.


La larga relación de David Rockefeller con Fidel Castro, como veremos, está profundamente relacionada con el liderazgo financiero y político mundial del clan Rockefeller.

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NOTAS

[1] http://www.brainyquote.com/quotes/authors/j/john_d_rockefeller.html


[2] http://www.pbs.org/wgbh/amex/rockefellers/timeline/index.html


[3] Standard Oil and Petroleum Development in Early Republican China by Noel H. Pugach.http://www.jstor.org/pss/3112809


[4] http://www.history.rochester.edu/fuels/tarbell/UPTO37.HTM


[5]http://en.wikipedia.org/wiki/New_World_Order_(conspiracy_theory)


[6] http://en.wikipedia.org/wiki/John_D._Rockefeller,_Jr.


[7] ROCKEFELLER INTERNATIONALISM: The New World Order Vision of the Rockefellers 1920-2006 By By Will Banyan http://www.martinfrost.ws/htmlfiles/third_section.html


[8] http://thechangeishere.blogspot.com/2009/10/rothschild-and-jp-morgan-connection.html


[9] http://en.wikipedia.org/wiki/George_Peabody


[10] http://en.wikipedia.org/wiki/J._P._Morgan


[11] http://www.xat.org/xat/moneyhistory.html

La larga y profunda amistad que une a David Rockefeller -y a varios miembros de su familia- con Fidel Castro no tendría mayor importancia si aquel no fuera una de las personalidades más influyentes y poderosas del mundo.


El poder de David Rockefeller no sólo proviene de su ascendencia sobre las organizaciones más importantes del mundo como el mencionado CFR, el grupo Bilderberg, la Comisión trilateral, la Reserva federal de EE.UU., el Banco mundial, el Fondo financiero internacional, El Council of the Americas y otras casi cuarenta organizaciones de jerarquía planetaria.


El verdadero poder de David reside en su carácter de cabeza de la familia Rockefeller, obtenido tras la muerte de sus hermanos mayores, quienes, a su vez, la heredaron de su padre, John D. Rockefeller Junior.


Sin embargo, Junior, a pesar de la descomunal fortuna que le legó su progenitor, John D. Rockefeller padre, como vimos en el artículo precedente, no accedió al verdadero poder económico y político mundial hasta que estableció la alianza con la casa de los Rothschild.


En los últimos cien años, han surgido muchísimas especulaciones sobre la conspiración para obtener el poder mundial por parte de la banca internacional en general, de la banca judía en particular y de la casa de los Rothschild en específico. Muchas de las mismas no sólo son traídas malamente de los pelos sino que alcanzan el más completo absurdo.


Sin embargo, existen multitud hechos documentados -y sistemáticamente ocultados- que demuestran que la mano y el dinero de los Rothschild han estado detrás de una parte importante de los acontecimientos históricos que han configurado las relaciones internacionales en los últimos doscientos años.


En realidad, la banca -en especial, la judía- adquiere su ascendencia en Europa a principios del pasado milenio por necesidad de las casas monárquicas de implantar su poder a costa de la anárquica nobleza.


Gracias a su alianza con la banca, las casas reinantes europeas pudieron crear ejércitos profesionales (mercenarios) y la burocracia necesaria para la formación de sus respectivas naciones y estabilizar económica, política y socialmente territorios anteriormente a merced del albedrío de los barones.


Las casas reinantes europeas se deshicieron de los nobles más caóticos y rebeldes, enviándolos tras la quimera de las cruzadas, en contubernio con el Vaticano, claro está.


Los sobrevivientes, al regreso de sus incursiones a la Tierra santa, encontraron que su antiguo mundo había desaparecido bajo el dominio de las familias monárquicas, la Iglesia, la banca y el comercio. Y, los que, gracias a sus aventuras bélicas, adquirieron cierto poder, como la orden de los templarios, fueron simplemente barridos de la faz de la tierra. Fin del cuento y del Medioevo.


Los Rothschild llegaron a esta historia mucho después de la alianza entre las casas gobernantes europeas y la banca judía. Esta era una familia judía más, que, a mediados del siglo XVIII, sufría la segregación propia del ghetto de Frankfurt del Meno, dedicándose al comercio numismático.


Todo cambió en el momento en que príncipe elector Guillermo I de Hesse se convirtió en cliente de Meyer Amschel Rothschild. [1]


Guillermo I comprendió de inmediato el talento de Meyer Amschel para los negocios y lo puso al frente de la recaudación de impuestos y otras de sus empresas.


Meyer Amschel construyó las bases de su fortuna de una manera muy simple. Desvió hacia sus bolsillos buenas tajadas de las mesnadas de los mercenarios hesianos que Guillermo había alquilado a los ingleses para su guerra contra las milicias coloniales norteamericanas.[1]


Es posible que la acción de Meyer Amschel ayudara al triunfo de Washington en su cruce del Delware, al encontrarse con tropas alemanas bastante disgustadas. Para colmo, el jefe de estas -quizá en protesta por el escamoteo de sus honorarios- se tomó todo el tiempo del mundo para vestirse y empolvarse antes de ponerse con desgano al frente de sus hombres, cuando ya la batalla se decidía a favor de los coloniales. Washington bien pudo así obtener la primera victoria tras una larga carrera de general en desgracia. [2]


Meyer Amschel rápidamente comprendió que prestarles dinero a los gobiernos era mucho más rentable que a ciudadanos o negocios privados. Y, a ello, dedicó toda su carrera.


"Dadme el control de la moneda de una nación y no me importará quién haga las leyes", había dicho lapidariamente el fundador de la casa de los Rothschild.


Para lograr sus objetivos, Mayer Amschel educó cuidadosamente a sus cinco hijos y los envió desde su natal Frankfurt a los centros económicos cardinales de Europa.


El objetivo de Mayer Amschel era que cada uno fundara una nueva rama de la casa de los Rothschild y que el poder quedara dentro de esta, promoviendo matrimonios exclusivamente endogámicos.


Varias de las ramas de los Rothschild naufragaron en medio de las tormentas políticas y económicas de la Europa decimonónica. No obstante, tres de las casas –la británica, la austríaca y la francesa- lograron sus objetivos con creces y llegaron a controlar la economía no sólo de esos países sino de Europa y el mundo.


La historia de cómo los Rothschild dominaron la banca inglesa es más que representativa.


Al atardecer del día de la batalla de Waterloo, cuando la suerte de Bonaparte estaba echada, un agente de Nathan Rothschild, reventando caballos y pagando desmesuradas sumas por pasajes terrestres y marítimos, hizo llegar la información a su amo horas antes de saberse oficialmente en Londres. [3]


Único poseedor de la noticia de la victoria de Wellington, Nathan hizo creer lo contrario a los corredores de acciones británicos al vender apresuradamente sus bonos de la corona británica. Ello creó pánico en la bolsa de valores de Londres y todos los corredores vendieron sus bonos a precios irrisorios.


Nathan, tras bambalinas, compró todos los bonos de su majestad a disposición en el mercado. Cuando se supo la verdad sobre la derrota de Napoleón, los bonos del gobierno inglés adquirieron un valor incalculable. Así, Nathan Rothschild multiplicó cientos de veces su ya colosal fortuna y obtuvo el control de la economía británica y las finanzas del gobierno de su Majestad.


Por su parte, la casa francesa de los Rothschild, encabezada por Jacob Mayer, no sólo financió a Napoleón Bonaparte, quien les dio el monopolio sobre la venta de bonos de su gobierno, sino también la casa de Orleans -financiando el ascenso de Luis Felipe tras la derrota del corso-, así como las casas reinantes de Bélgica y Austria. [4]


La rama Rothschild de Francia controlaba, además, el transporte ferroviario y marítimo entre Inglaterra y Francia, la industria vinatera francesa y la explotación petrolera de Bakú. Para el transporte de esta, crearon una flota de buques tanqueros de la cual se abastecía de petróleo la Royal Dutch Shell de su majestad británica. [5]


Tal ha sido la influencia de las tres ramas familiares de los Rothschild para las casas reinantes europeas que todas disfrutan de títulos nobiliarios.


Desde el surgimiento de su casa, los Rothschild han seguido la estrategia de financiar y controlar los diversos bandos en todos los conflictos de importancia.


Al estallar la guerra de secesión norteamericana, los intereses de los Rothschild estaban tanto en el norte como en el sur. [6]


Durante la guerra franco prusiana los Rothschild no sólo financiaron tanto a Napoleón III como al Káiser sino que hicieron la mayor transacción de la historia al financiar la indemnización solicitada por la vencedora Alemania a Francia. [7]


Uno de los Rothschild fue "casualmente" testigo ocular del estallido del acorazado Maine en la Habana en 1898. Más aún, al testificar ante una corte norteamericana, fue el creador de la teoría de que la explosión había sido intencional. Ello provocará la guerra hispano cubano americana e inaugurará la vocación de EE.UU. de potencia mundial. De más está decir que los Rothschild tenían grandes intereses tanto en las finanzas de la corona española como del gobierno norteamericano. [8]


Década y media más tarde, mientras los soldados se masacraban en las trincheras de la primera guerra mundial, los Rothschild respaldaban tanto al káiser alemán como a sus enemigos, los ejércitos aliados.


La guerra civil rusa, tendrá a los Rothschild ocupados en las finanzas tanto de los bolcheviques como de los ejércitos "blancos". De hecho, Vladimir Ilich Ulianov, alias Lenin, y los máximos líderes del Politburó ruso fueron agentes de los Rothschild, quienes sufragaron el pasaje desde Suiza a San Petersburgo en aquel famoso tren sellado, con el asalto al Palacio de invierno como bonificación. [9]


El capital de los Rothschild estuvo tras la creación del Bank For International Settlements (BIS) de Suiza, que ayudó a financiar la industrialización, sobre todo armamentista, de la Alemania nazi y mantuvo fluyendo los capitales de Berlín a Londres y New York, y viceversa antes, durante y después de la segunda guerra mundial. [10]


Los Rothschild costearon la expansión colonial británica y francesa. Propiciaron la compra del Canal de Suez por Inglaterra a Francia, pagaron por la exploración de petróleo en Rusia y en el Sahara, financiaron las monarquías de los zares de Rusia, los Habsburgo en casi toda Europa occidental y la casa de Windsor en Inglaterra. Apoyaron las operaciones diamantíferas de Cecil Rhodes en Sudáfrica y Rhodesia, y salvaron al Vaticano de la bancarrota. En la actualidad, el Vaticano guarda sus colosales reservas de oro en los bancos de los Rothschild. [11]


En los EE.UU., a través de sus agentes americanos y europeos, apoyaron a la Standard Oil de Rockefeller, el monopolio metalúrgico de Carnegie y los ferrocarriles de Harriman.


Los Rothschild fueron, en fin, el poder real tras la fundación del estado de Israel.


Actualmente, se dice que el centro de gobierno mundial de los Rothschild se encuentra en la City de Londres, una ciudad autónoma como el Vaticano dentro de la capital británica que no está subordinada a la corona ni al parlamento inglés.


La City es la sede del Banco de Inglaterra, la Bolsa londinense y las principales empresas financieras del mundo. [11]


Esta ha sido una muy somera contabilidad de la influencia de la casa de los Rothschild en los asuntos mundiales durante los últimos 200 años. Estos fueron los poderosos aliados de John D. Rockefeller Junior, el padre del actual cabeza de familia David Rockefeller. Con esta fuerza, los Rockefeller se lanzaron a dominar la economía y el gobierno norteamericano, y, por lo tanto mundial.


En la amplísima agenda de los Rockefeller (y, por tanto, de los Rothschild) , Fidel Castro tendrá, como veremos, un destacado papel.


(Continuará)


NOTAS:


[1] The Rise of the House of Rothschild by COUNT EGON CAESAR CORTI. P 11 http://www.bibliotecapleyades.net/archivos_pdf/rise_houserothschild.pdf


[2] Colonel Johann Gottlieb Rall Guilty of Tactical Negligence or Guiltless Circumstances? by Donald N. Moran http://www.revolutionarywararchives.org/rall.html


[3] The Rise of the House of Rothschild by COUNT EGON CAESAR CORTI. P 159 http://www.bibliotecapleyades.net/archivos_pdf/rise_houserothschild.pdf


[4] The Rise of the House of Rothschild by COUNT EGON CAESAR CORTI. P 121, 134, http://www.bibliotecapleyades.net/archivos_pdf/rise_houserothschild.pdf


[5] http://en.wikipedia.org/wiki/Rothschild_banking_family_of_France


[6] http://www.pakalertpress.com/2010/07/19/house-of-rothschild-no-one-can-understand-what-has-happened-to-the-planet-without-reading-this/


[7] http://www.businessweek.com/1999/99_49/b3658091.htm. Making Money from War--and Peace, Too; summary of the book THE HOUSE OF ROTHSCHILD The World's Banker, 1849-1999 By Niall Ferguson


[8] http://query.nytimes.com/mem/archive-free/pdf?res=F20C1FF63F5D12738DDDA00894DD405B898CF1D3


[9] http://www.pakalertpress.com/2010/07/19/house-of-rothschild-no-one-can-understand-what-has-happened-to-the-planet-without-reading-this/


[10] Hitler's Banker Friends Creators of a Central bank for Central Banks http://www.thechristiansolution.com/doc2009/269_HitlerBank.html


[11] Ring of Power – Empire of the City – 4,000 Years of Suppressed History http://conspiracyrealitytv.com/ring-of-power-empire-of-the-city-4000-years-of-suppressed-history/

En el artículo anterior **, hablábamos de que la estrategia de dominación de los Rothschild se basaba en el control del banco central de una nación para controlar su economía y su gobierno. Así lo hicieron en Inglaterra, Francia, Alemania y Austria, lo que les permitió expandir su poder sobre el resto de Europa y el mundo.


Como es lógico, los Estados Unidos no escapaban a los planes de dominio mundial de los Rothschild, todo lo contrario. Pero, este fue el país donde encontraron la mayor resistencia para imponer su poder dado el rechazo de los norteamericanos a subordinarse a un banco central.


Muchos conspiranoicos ven la mano de los Rothschild tras los todos los intentos de crear un banco central de Norteamérica desde los mismos inicios de la constitución de los EE.UU., esto no fue exactamente así.


Durante y después de la revolución norteamericana, entre los llamados "padres fundadores" hubo grandes contradicciones en torno a la formación de un banco central.


Inglaterra había tratado de poner las 13 colonias de América del Norte bajo el control del Banco de Inglaterra mucho antes de que los Rothschild establecieran su control sobre este. [1] Varios "padres fundadores" de la nación consideraron esto como el "colmo" de la opresión Inglesa que -como, entre otras cosas, el impuesto sobre las importaciones de la melaza cubana- motivó la guerra revolucionaria. [2]


No obstante, otros "padres fundadores" favorecían la creación de un banco central y lograron que, en 1781, el Congreso emitiera una ordenanza para incorporar al Banco de Norteamérica como banco privado nacional que siguiera los pasos del Banco de Inglaterra. [3]


Las funciones del Banco de Norteamérica, el primer banco central de EE.UU., se vieron frustradas debido a las objeciones sobre "alarmantes influencias y favoritismos extranjeros, créditos fraudulentos y la competencia desleal contra los bancos estatales. De manera que, en 1785, la legislatura de Pensilvania derogó la carta de su funcionamiento. [4]


Seis años más tarde, en 1791, Alexander Hamilton, el Secretario de Hacienda, llegó a un acuerdo para apoyar el traslado de la capital desde Nueva York a las orillas del Potomac a cambio de apoyo para su proyecto de banco central. Como resultado, el Primer Banco de los Estados Unidos fue autorizado por el Congreso en ese mismo año.


Muchos acusan a Hamilton de haber sido agente de los Rothschild, sin embargo, estos nada tuvieron que ver en la creación de los dos primeros bancos centrales norteamericanos porque, sencillamente, aún carecían de poder para ello.


En 1791 Nathan Rothschild, con apenas 21 años, se acababa de establecerse en Inglaterra y su padre, Mayer Amschel, aún no había alcanzado la necesaria influencia sobre el príncipe elector Guillermo I de Hesse. [5]


Sin embargo, tan pronto como alcanzaron su ascendencia sobre los bancos centrales más importantes de Europa y, sobre todo, el Banco de Inglaterra, no descansaron hasta hacer lo mismo con Norteamérica.


Ahora bien, desde su inicio, el Primer Banco de Estados Unidos se había convertido en un centro de especulación de divisas y de inestabilidad monetaria. Thomas Jefferson lo vio como un motor para la especulación, la manipulación financiera y la corrupción.[4] Así que el Congreso norteamericano se negó a renovar en 1811 la carta de este Primer Banco de los Estados Unidos. [6]


La negativa a renovar la carta del banco central norteamericano hizo perder millones a Nathan Mayer Rothschild, quién, a la sazón -tras 20 años de manipulaciones bancarias y bursátiles en Londres, respaldado por el poderío de su familia-, ya era el potentado financiero más influyente de Gran Bretaña y estaba en total posición de fuerza. [7]


Mientras se discutía la derogación de la carta del Primer Banco de Norteamérica, Nathan ya había emitido su primera amenaza de "O bien la solicitud de renovación de la Carta se concede, o los Estados Unidos se verá envuelto en la guerra más desastrosa."


No obstante, en Washington, el Congreso se mantuvo firme y la Carta no se renovó.


Nathan, entonces, le exigió al parlamento británico que enseñara "… a esos estadounidenses insolentes una lección. Traedlos de vuelta a la situación colonial".


El Primer ministro inglés, Spencer Perceval, se opuso a las demandas de Nathan Rothschild y, casualmente, el 11 de mayo de 1812, pasó a la historia como el único premier británico en ser asesinado en funciones. [8] Un mes después, sin haber terminado aún el luto por su ultimado primer ministro, el gobierno de su majestad le declaró la guerra a los EE.UU., a pesar de estar más que comprometido en la costosísima conflagración napoleónica y en una profunda crisis económica y social. [9]


Es cierto que, entre los motivos de la guerra de 1812 entre EE.UU. e Inglaterra, están el bloqueo naval británico a Francia, las disputas fronterizas con Canadá, etc. [10] Sin embargo, en el fondo, los intereses de los Rothschild tuvieron un peso fundamental en los acontecimientos.


Y, en definitiva, Nathan Mayer Rothschild vino a ser el gran ganador de la contienda.


La guerra entre EE.UU. y Gran Bretaña terminó en 1814 en una especie de empate. Sin embargo, los EE.UU. habían sufrido grandes pérdidas y la deuda gubernamental se había disparado junto con la inflación.


Por demás, las guerras napoleónicas habían devastado la agricultura europea y los comerciantes norteamericanos estaban ansiosos por llenar el gran abismo de la demanda de alimentos en el viejo continente.


Por todo lo anterior, los mismos que, en 1811, en el Congreso y la Casa Blanca, habían derogaron la carta del banco central de EE.UU., en 1816, se apresuraron a firmar la que establecía la creación del Segundo Banco de Norteamérica. Este, como es lógico, volvió a caer en manos de los Rothschild, ahora, más poderosos aún al emerger de la era napoleónica como la fuerza dominante tras los bancos centrales europeos más importantes y, por tanto, de los gobiernos respectivos. **


Sólo un quinto del capital del Segundo Banco de Norteamérica pertenecía al gobierno federal. El resto provenía mayormente de inversionistas extranjeros. Entre ellos estaba David Parish, agente de los Rothschild en Nueva York. También, todo parece indicar que el presidente del Segundo Banco, Nicholas Biddle, administraba el banco de acuerdo con estos intereses europeos (sobre todo, los de los Rothschild) antes que los norteamericanos. [11]


Finalmente, la especulación desmedida, la corrupción y las presiones económicas sobre los órganos del gobierno norteamericano provocaron que el presidente Andrew Jackson derogara la renovación de la carta del Segundo banco de Norteamérica en 1836. [7]


Ya, en 1832, el presidente Jackson había ordenado al Secretario del Tesoro sacar todos los depósitos de los bancos subsidiarios del Segundo Banco de Norteamérica para depositarlos en los bancos estatales y, en 1835, logró pagar toda la deuda federal por primera y única vez en la historia, lo que independizó al gobierno norteamericano del control de los banqueros angloamericanos. Quizá, ello provocó que fuera el primer presidente norteamericano en sufrir un intento de asesinato en 1835. [12]


La supresión de la carta del Segundo Banco de Norteamérica en 1836 inauguró la llamada era de la "banca libre", durante la cual predominaron bancos autorizados por el estado con el poder de emitir dinero.


La Ley de Michigan de 1837 permitió la autorización automática de los bancos que cumplieran los requisitos sin permisos especiales de las legislaturas estatales. Ello provocó la proliferaron los bancos y lo que se dio en llamar "wildcat banking" o la banca salvaje, acompañada de corrupción, operaciones riesgosas, emisiones anárquicas de dinero, etc. [13]


A pesar de todos los esfuerzos de los poderes bancarios extranjeros y norteamericanos (básicamente de los Rothschild), el presidente John Tyler, en contra de cientos de amenazas de muerte, vetó en 1841 el acta para renovar la carta del Banco de Estados Unidos. Ello selló la suerte del proyecto de banco central norteamericano por lo que restó del siglo XIX. [14]


Aunque quedaron en posición vulnerable sin un banco nacional que velara por sus intereses, los inversionistas extranjeros vieron una buena oportunidad en los bancos estatales y enviaron sus agentes con el propósito de crear sus propios bancos estatales.


August Belmont, el principal agente de los Rothschild en los EE.UU., estableció un gran banco en New York y un buen número de otros bancos estatales en el sur. Los Rothschild y otros inversionistas europeos, así, hacían préstamos a los bancos estatales con altísimos intereses y controlaban las decisiones sobre los préstamos. [11]


Muchos bancos estatales buscaron su financiamiento con la emisión de bonos que, la larga, fueron repudiados por la dificultad que muchos bancos, sobre todo sureños, al reembolso de su costo.


Los Rothschilds y los otros grupos financieros extranjeros compraron los repudiados bonos de los estados del sur y presionaron para que el gobierno federal obligara a estos estados a pagar las reclamaciones en disputa. También, forzaron al gobierno federal a asumir las deudas de los bancos estatales del sur como obligaciones federales. Ello caldeó la cuestión de los "derechos de los estados" frente a una "autoridad central fuerte", convirtiéndose, entre otros muchos asuntos candentes, en el epicentro de la crisis nacional que condujo a la guerra civil estadounidense. [11]


Entre febrero y marzo de 1862, y marzo de 1863, para pagar el galopante costo de la Guerra Civil, el presidente Abraham Lincoln recibió la aprobación del Congreso para recaudar un préstamo del público de $ 450 millones mediante la venta de los llamados greenbacks (bonos o "billetes verdes"), .


Los "billetes verdes" no se podrían canjear hasta 1865, cuando tres podrían ser cambiados por uno de plata. Aún así, sobrevivieron a su propósito originario y se transformaron en moneda de curso legal completo en 1879.


Con la creación de los "billetes verdes" Lincoln resolvió la crisis monetaria de Estados Unidos sin la ayuda de los Banqueros Internacionales, lo que le ganó los más peligrosos enemigos. [11]


El Times de Londres -reflejando los sentimientos en la City, el cuartel general de los Rothschild- dijo entonces sobre "billetes verdes" de Lincoln que "Si esa malévola política financiera que tuvo su origen en la República de América del Norte durante la última guerra en ese país, se vuelve empedernida hasta ser permanente, a continuación, el Gobierno creará su propio dinero sin costo. Así, pagará sus compromisos y se quedará sin deuda alguna. Entonces, alcanzará una prosperidad sin precedentes en la historia de los gobiernos civilizados del mundo. El cerebro y la riqueza de todos los países se irá a América del Norte. Ese gobierno debe ser destruido o destruirá todas las monarquías en el mundo". [11]


Años más tarde, Bismarck, el canciller alemán, dijo acerca de Lincoln:


"Obtuvo del Congreso el derecho de pedir prestado a los ciudadanos mediante la venta a los" bonos "de los Estados... y el Gobierno y la nación escaparon a las parcelas de los financieros extranjeros. Ellos entendieron a la vez, que los Estados Unidos escaparían a su control. La muerte de Lincoln fue decretada. " [11]


Tras el (para muchos inevitable) asesinato de Lincoln, el Congreso aprobó la Ley de Financiación de 12 de abril 1866 en un intento de retirar los "billetes verdes" o greenbacks que había emitido para financiar los esfuerzos del norte en la Guerra Civil Americana. Esto abrió la opción para autorizar los bancos a nivel nacional pero también, redujo grandemente la liquidez de la nación.


Como un incentivo adicional para que los bancos a se sometieran a la supervisión federal, en 1865, el Congreso había comenzado a gravar los billetes de los bancos estatales (también llamados "letras de crédito" o "vales") a una tasa estándar del 10%, lo que alentó a muchos bancos estatales a convertirse en nacionales.


Sin embargo, los bancos estatales respondieron con la adopción generalizada de las cuentas de depósito o cheques que constituyeron la principal fuente de ingresos para muchos bancos. Este "sistema bancario dual" de bancos estatales y nacionales condujo a una especie de anarquía bancaria en medio del pujante crecimiento industrial que provocó la proliferación de bancos comerciales a partir de las décadas de 1860. [15]


En medio de todo este movimiento, llega JP Morgan en 1857 a New York y funda una filial del banco londinense de su padre, Junus Morgan, viejo agente de los Rothschild.***


Con una ferocidad y un talento financieros y comerciales insuperables, y respaldado por el poderío económico de los Rothschild, Morgan -enemigo de la competencia al igual que Rockefeller- se lanzó a la conquista de Norteamérica.


J.P. Morgan aprovechó, cuando no provocó, diversas crisis y pánicos financieros, ya fueran sectoriales como nacionales, para apoderarse de ramas enteras de la economía en bancarrota y eliminar la competencia. De esta forma, Morgan llegó a dominar literalmente la banca, los ferrocarriles, la industria metalúrgica y la naciente industria eléctrica, entre otras.


No es casualidad que las tres grandes crisis económicas de 1873, 1893 y 1907 estuvieran relacionadas con las especulaciones en ferrocarriles (de los cuales Morgan llegó a convertirse en el zar casi absoluto) y que fuera precisamente la compañía de Morgan la que viniera a salvar la economía norteamericana al invertir masivamente en bonos del gobierno y al hacer fluir grandes cantidades de oro de Europa a EE.UU. [16]


Gracias al colosal apoyo financiero de los Rothschild, como explicamos en artículos anteriores de este blog, Morgan logró alcanzar el ascendiente casi absoluto sobre la banca y la economía norteamericana, actuando en 1893 y 1907 como literal banco central de los EE.UU. [15] Ello motivó a Lord Rothschild a enviarle su más calurosa expresión de "admiración y respeto" a Morgan, en tanto que su más caro representante en los EE-UU. [17]


Sin embargo, Morgan comprendió que, a pesar del inmenso respaldo de los Rothschild, jamás podría acometer el dominio financiero total sobre los Estados Unidos si no entraba en alianza con su más encarnizado competidor, el hombre más rico de América, John D. Rockefeller.


Por su parte, sobre todo tras la desintegración de su monopolio petrolero de la Standard Oil***, los Rockefeller reconocieron que no podían controlar la economía y el gobierno de los EE.UU. si no se aliaban al mayor poder financiero del planeta, la casa de los Rothschild.


Tanto los Rockefeller como los Morgan y los Rothschild sabían que los pánicos y crisis financieras eran el terreno propicio para, con su descomunal liquidez, manipular la economía en su conjunto a favor de sus intereses.


Las crisis de 1893 y 1907 les dieron a Morgan y a Rockefeller, después de más de un siglo de luchas políticas y económicas, la oportunidad de legitimizar la necesidad de un banco central estadounidense que les diera el control sobre la economía y el gobierno norteamericanos.


Sin embargo, dado el rechazo generalizado en Norteamérica a los bancos centrales, debieron enmascaras al suyo bajo el disfraz "oficial" de la Reserva Federal de los EE.UU.


En próximos capítulos, veremos cómo el sistema de la Reserva Federal puso la economía de EE.UU. y el presupuesto de su gobierno bajo el control de los mayores magnates bancarios y, sobre todo, de los Rockefeller y los Rothschild.


La alianza con J.P. Morgan y los Rothschild, como veremos en los artículos siguientes, le dará a los Rockefeller acceso a la cúpula del poder financiero mundial. Ello le permitirá a John D. Junior y sus descendientes influir decisivamente en la economía y la política tanto de los Estados Unidos como del resto del mundo.


La ascendencia de John D. Junior sobre los asuntos mundiales será heredada por su hijo David, el actual cabeza de la familia Rockefeller.


Finalmente, descubriremos que la larga relación de David Rockefeller con Fidel Castro está profundamente relacionada con el liderazgo financiero y político mundial del clan Rockefeller en coalición, fundamentalmente, con la casa de los Rothschild.





NOTAS

*En el artículo anterior, por errores de las fuentes utilizadas, dije que Meyer Amschel Rothschild había hecho su fortuna escamoteando los salarios de los mercenarios hesianos alquilados por Guilllermo I de Hesse a los ingleses para sus guerras coloniales, lo que hubiera ayudado a la victoria de Washington. Esto es completamente incierto, lo que redunda en honor del general norteamericano. Lo cierto es que las tropas hesianas estafadas por Rothschild fueron las que los ingleses utilizaron en sus guerras napoleónicas. Discúlpenme mis lectores por esta inexactitud. Los cierto es que los Rothschild no comenzaron a tener influencia económica y política hasta la era napoleónica. (Ver The Rise of the House ot the Rothschild by Count Egon Caesar Corti, Viena, 1927 p. 27 http://www.bibliotecapleyades.net/archivos_pdf/rise_houserothschild.pdf)


** Ver LA CONSPIRACIÓN CUBANA (CUATRO) LOS ROTHSCHILD del 30 de noviembre del 2010


*** Ver LA CONSPIRACIÓN CUBANA (TRES). LOS ROCKEFELLER del 2 de noviembre del 2010


[1] The Currency Act. http://www.ushistory.org/declaration/related/currencyact.htm
[2] The Revenue Act of 1764, http://www.historycentral.com/revolt/sugart.html
[3] The Bank Of North America. http://chestofbooks.com/finance/banking/Banking-Credits-And-Finance/The-Bank-Of-North-America.html
[4] History of central banking in the United States. http://en.wikipedia.org/wiki/History_of_central_banking_in_the_United_States
[5] The Rise of the House ot the Rothschild by Count Egon Caesar Corti, Viena, 1927 p. 27 http://www.bibliotecapleyades.net/archivos_pdf/rise_houserothschild.pdf
[6]America's Forgotten War Against The Central Banks by Mike Hewitt, http://www.financialsensearchive.com/fsu/editorials/dollardaze/2007/1020.html
[7] President Andrew Jackson http://www.scatteredremnant.org/AndrewJackson.pdf
[8] Spencer Perceval http://en.wikipedia.org/wiki/Spencer_Perceva
[9] http://pakalert.wordpress.com/2009/11/10/house-of-rothschild-no-one-can-understand-what-has-happened-to-the-planet-without-reading-this/
[10] United States Declares War on Great Britain http://www.historycentral.com/1812/Declares.html
[11] http://www.xat.org/xat/usury.html
[12] Trying to Assassinate President Jackson ttp://www.americanheritage.com/articles/web/20070130-richard-lawrence-andrew-jackson-assassination-warren-r-davis.shtml
[13] http://en.wikipedia.org/wiki/Wildcat_banking
[14] http://www.dieweltderwahrheit.de/0BB/SOS/TheRothschildHorrorPictureshow/Eng/1-10PagesSOS/SOS4Monopoly.htm
[15] FINAL WARNING: A History of the New World Order http://prernalal.com/banned%20books/NWO.-.Final.Warning.-.History.of.the.New.World.Order.pdf p 69
[16] http://en.wikipedia.org/wiki/Banking_in_the_United_States
[17] http://www.xat.org/xat/moneyhistory.html
[18] Bruner, Robert F.; Carr, Sean D. (2007), The Panic of 1907: Lessons Learned from the Market's Perfect Storm, Hoboken, New Jersey: John Wiley & Sons, ISBN 9780470152638 citado en http://en.wikipedia.org/wiki/Panic_of_1907#CITEREFBrunerCarr2007

Hace 100 años, unos periodistas presenciaron cierto evento, que, incapaces de imaginar sus implicaciones, ni pensaron en reportarlo.
La noche del 22 de noviembre de 1910, en la estación ferroviaria de Hoboken en New Jersey, un grupo de personalidades políticas y financieras abordó un tren con atuendos que les daba la inocente apariencia de una partida de caza.
El vagón ocupado por la conspicua comitiva fue sellado y sus ventanas, veladas. Para reforzar el misterio, los integrantes de la misma habían sido instruidos en no llamarse mutuamente por sus apellidos. El destino del convoy era tan secreto que algunos de los viajeros lo ignoraban.
El tren llevó a la “partida de caza” mil millas al sur hasta la costa de Georgia desde donde fue transportada de incógnito a una isla con el significativo nombre de Jekyll. Aquí, los “cazadores” fueron acomodados en el exclusivo club campestre, donde estuvieron confinados por más de una semana sin comunicación alguna con el exterior.
Al frente del grupo, se hallaba el senador Nelson Aldrich de Rhode Island. Entre sus acompañantes, se contaban destacados personajes del Departamento del Tesoro, del National City Bank y el First National Bank de New York, de la J. P. Morgan Company, y un asociado a la Kuhn, Loeb & Co. [1]
En resumen, en la isla de Jekyll se reunieron secretamente importantes representantes del gobierno norteamericano con los de J.P. Morgan, los Rockefeller y los Rothschild.
Pero, ¿por qué personajes tan importantes de la política y las finanzas actuaban con tanto sigilo?
En primer lugar, el objeto de la “partida de caza” era darle colofón a la creación de un banco central de Norteamérica, contienda que había venido desarrollándose a través de toda la historia de los EE.UU.,
En el artículo anterior*, vimos cómo, en repetidas ocasiones, la banca internacional con la casa de los Rothschild a la cabeza había intentado implantar su poder sobre la economía y el gobierno norteamericanos a través de sucesivos bancos centrales.
Varios padres fundadores y personalidades políticas norteamericanas se opusieron repetidamente a la creación del banco central por sus peligros de corrupción, especulación y dominación extranjera. Así, lograron enterrar el proyecto en 1836 con la derogación la carta del Segundo Banco de Norteamérica.*
Los conjurados de la Isla de Jekill se disponían a evocar el fantasma del banco central norteamericano a espalda de los electores, los partidos políticos y las instituciones gubernamentales norteamericanas.
El objeto de la conspicua “partida de caza” era redactar el proyecto de ley (bill) de la creación del último y definitivo banco central norteamericano privado, que resurgiría bajo el equívoco nombre de Reserva Federal de Estados Unidos.
En segundo lugar, los conspiradores de la isla de Jekyll se disponían a violar la constitución y las leyes norteamericanas.
El senador Aldrich, según los procedimientos legislativos norteamericanos, debió elevar la propuesta de ley o “bill” al Buró de Servicios Legislativos del Congreso para que este lo redactara con propiedad. [2] Sin embargo, trabajó ocultamente con los representantes de la banca privada internacional para que estos redactaran el “bill” de acuerdo a sus intereses, antes que los del electorado norteamericano.
Ahora bien, existe un consenso general entre los historiadores en considerar al pánico de 1907 como la principal justificación para la creación de la Reserva Federal siete años después.
Es sabido que los grandes poderes financieros siempre se han beneficiarse de las crisis económicas y los pánicos bancarios y bursátiles.
Grandes magnates como John D. Rockefeller y J.P Morgan han empleado -cuando no provocado o, al menos, ayudado -las crisis y los pánicos financieros para expandir sus imperios.
La crisis de 1883 fue en parte provocada y, en gran medida, aprovechada por los Rockefeller para literalmente monopolizar la industria petrolera.***
La crisis de 1893 fue utilizada por J.P. Morgan para extender su monopolio casi absoluto sobre las industrias metalúrgica, ferroviaria, eléctrica y telefónica, entre otras. Pero, sobre todo, esta crisis le sirvió para establecer su dominio sobre la banca norteamericana global. ***
Tal fue el poder alcanzado por J.P. Morgan, que el Presidente Cleveland debió pedirle ayuda para llenar las arcas exhaustas del gobierno norteamericano. Para este fin,, entre 1893 y 1896, respaldado por el poderío de los Rothschild, Morgan hizo fluir millones de los dólares de entonces en oro y apoyó la emisión de millones en bonos del gobierno, actuando de hecho como un banco central de la nación. [3]
La crisis de 1907 fue provocada por la estrepitosa caída de la Bolsa de valores debido a la desaforada especulación en bienes raíces tras el terremoto de San Francisco y al intento de “arrinconar el mercado”***** de la United Cooper Company. Ello provocó que muchos inversionistas corrieran a los bancos para poner su dinero a buen recaudo.
En medio del clima de confusión bursátil, J.P. Morgan precipitó el pánico al propagar rumores sobre la insolvencia de la Knickerbocker Trust Company, uno de los bancos más grandes de EE.UU. Ello extendió la desconfianza al resto del sistema bancario. [4]
Sin embargo, tal era la ascendencia alcanzada por Morgan sobre la economía norteamericana que tanto el resto de las instituciones bancarias privadas como el propio Secretario del Tesoro aceptaron sin discusión su dictamen de no respaldar a Knickerbocker y esperaron por sus decisiones para controlar el pánico. [5]
Precisamente, el colapso financiero de 1907 le dio el motivo a muchos a traer de nuevo al tapete nacional la cuestión de la necesidad de un banco central que apoyara la falta de liquidez de los bancos en momentos de pánico, etc.
Los grandes intereses bancarios utilizaron la prensa y a determinados políticos para machacar sobre el asunto.[6]
Ante tal manipulación de la opinión pública, muchos de los opositores a la creación de un banco central de Norteamérica cayeron en la trampa de creer que este sería una defensa contra nuevos pánicos financieros y contra la posibilidad de que los bancos más poderosos, como el de Morgan y los banqueros internacionales, obtuvieran demasiada ascendencia sobre la economía nacional.
En 1908, el Congreso aprobó la ley Aldrich–Vreeland, creando la Comisión Monetaria Nacional para investigar las causas de la crisis de 1907 y buscar formas de evitar semejantes situaciones. [7]

El promotor de esta ley fue nada menos que el mismísimo senador Nelson W. Aldrich de Rhode Island.

Aldrich era el líder republicano del senado y uno de los políticos más influyentes de EE.UU., llegando a ser conocido con el mote de “gerente general de los Estados Unidos”.
El propio Aldrich fue designado como jefe de dicha Comisión Monetaria Nacional, lo que era como poner al lobo a pastorear las ovejas.
Aldrich no sólo era considerado como la “auténtica voz” de J.P. Morgan, sino que era el suegro de John D. Rockefeller Junior, quien, a la sazón, había sido designado por su padre para sucederlo a la cabeza del clan y los negocios de los Rockefeller.***
Al frente de la Comisión Monetaria Nacional, Aldrich obtuvo la patente de corso para tratar directamente con la élite bancaria nacional y mundial (algo vedado para un miembro del senado norteamericano) y viajar a diversos países para “estudiar” el funcionamiento de los bancos centrales nacionales de Europa.
En 1909, en preparación del plan maestro de la creación de la Reserva Federal, Aldrich introdujo una enmienda constitucional para la creación del impuesto por ingreso personal o income tax, cuyo objeto ulterior sería el pago de los intereses de la deuda gubernamental con el proyectado banco central .
Tras dos años de labor subterránea, dado el rechazo tradicional de los norteamericanos a la creación de un banco central, Aldrich logró crear las condiciones para celebrar aquella secreta reunión en el club campestre de la Isla de Jekyll en noviembre de 1910. [8]

Ya con el bill de la Reserva Federal en mano como proyecto político, Aldrich, en tanto que presidente de la Comisión Monetaria Nacional, trashumó las principales capitales de Europa y centros financieros norteamericanos buscando alianzas y apoyo para el mismo. [9]
En el momento preciso, en 1912, Aldrich presentó el bill al Congreso de EE.UU. Aún así, en ambas cámaras, el proyecto fue atacado por darle demasiado poca o ninguna participación y control al gobierno y el público sobre el propuesto banco central y excesivo poder a los banqueros.
El exsecretario del Tesoro, Leslie M. Shawn, refiriéndose al proyecto de ley de la Reserva Federal, dijo que “…semejante institución, cualquiera que fuera su nombre, ponía el negocio de los Estados Unidos de América absoluta e irremisiblemente en manos de Wall Street.” [10]
En medio de esta pugna, las elecciones de 1912 trajeron al demócrata Woodrow Wilson a la Casa Blanca y les dio la mayoría a los demócratas -mayormente opuestos al proyecto de la Reserva Federal- en ambas cámaras del Congreso.
Se pudiera pensar que la entrada de Wilson en la Casa Blanca pondría muy ansiosos a los banqueros. Pero, John D. Rockefeller junior y J.P. Morgan tenían una fuerte carta bajo la manga.
Por una parte, maquillaron el proyecto de ley de Aldrich bajo el disfraz del “bill” de Glass, el cual parecía oponerse al “trust del dinero” de Wall Street para engañar a los demócratas. [8]
Por otra parte, acudieron al asesor personal del presidente Wilson, el misterioso “coronel” Edward Mandell House. A este accedieron a través de su más ferviente discípulo, Raymond B. Fosdick, quien fuera fideicomisario de John D, Rockefeller Junior y, después, dada su destacada labor en el gobierno de Woodrow Wilson a favor de los intereses de sus jefes, fue recompensado como presidente de la Fundación Rockefeller. [11]

El “coronel” Edward House -que ni había sido militar ni mucho menos coronel-, fue el gran visionario de un “Nuevo orden mundial” más “justo”, casi comunista, inspirado en el socialismo fabiano****, donde la riqueza estuviera mejor repartida y los EE.UU. jugarían el papel de líder mundial.
House trasmitió semejantes ideas “internacionalistas” a sus discípulos Woodrow, Raymond Fosdick y, a través de este, a John D. Rockefeller Jr., entre otros, ideas que se materializarán más tarde con la creación del Council on Foreign Relations o CFR en 1921 por John D. Rockefeller junior y el “coronel” Edward House, entre otros.

Wilson llegó a venerar tanto las “enseñanzas” del “coronel” House que, al ser elegido presidente, lo convirtió en el asesor tan personal e íntimo que se lo llevó a vivir con él a la Casa Blanca. [12]
Así, a través del “coronel” House, John D. Rockefeller Junior y J.P. Morgan, como representante de los Rothschild, convencieron al demócrata, al antimonopolista y al enemigo de Wall Street Woodrow Wilson a firmar, en 1913, las leyes de la Reserva Federal y del impuesto sobre el ingreso personal en momentos de receso del Congreso. [11]

Tres años después de firmar la ley de la Reserva Federal, el propio presidente Woodrow Wilson, evidentemente arrepentido, escribió:
"El crecimiento de la nación ... y todas nuestras actividades están en manos de
unos pocos hombres ... Hemos llegado a ser uno de los gobiernos peor gobernados,
más completamente controlados y dominados en el mundo civilizado .. ya no es un
gobierno de libre opinión, por convicción y el voto libre de la mayoría, sino un
gobierno por la opinión y la coacción de un pequeño grupo de hombres
dominantes." [13]

Y tenía toda la razón.

La Reserva Federal, a pesar de su nombre equívocamente oficial, nunca fue una dependencia gubernamental. Todo lo contrario.

El carácter privado de la Reserva Federal se mantuvo en secreto hasta hace muy poco -en el segundo lustro de este siglo XXI- gracias al libre flujo de la información por Internet. Hasta el momento, la mayoría de los norteamericanos pensaban que era la misma una institución exclusivamente gubernamental.

Muchos han criticado con toda razón el secretismo e impenetrabilidad de la Reserva Federal ya sea para la prensa como para cualquiera de los poderes del Estado, sea el legislativo, el ejecutivo ni el mismísimo judicial. [14]
Durante sus casi 97 años de existencia, la Reserva Federal, aún siendo la fuente de fondos al gobierno y de la impresión de dinero para la circulación nacional y global, jamás ha sido objeto de auditoría alguna, aún cuando nadie sabe de dónde provienen sus fondos ni cómo ni a quienes son distribuidos. [15]

No es hasta 2009, que se intentó aprobar la ley sobre la transparencia de la Reserva Federal [16] pero el bill fracasó aún cuando el masivo fraude hipotecario que involucraba los integrantes del Cartel de la Reserva Federal habían llevado al mundo a la crisis económica más profunda desde 1929.

Ben Bernanke, el actual presidente de la Reserva Federal, se ha negado a revelar ante el Comité de Servicios Financieros del Congreso los nombres de los bancos que hicieron los préstamos y los colaterales utilizados.[17]
La Reserva Federal y el gran cartel de bancos que la integran parecen estar fuera y por encima de las leyes y el control gubernamental. Parecería que es todo lo contrario.

La Reserva Federal es un monopolio privado de la élite bancaria internacional que, a partir de su creación, regirá las finanzas y la economía de EE.UU. y el mundo, así como el presupuesto del gobierno norteamericano, amén tener el privilegio único para una entidad no oficial, de imprimir el dinero de la nación que, a su vez, es la divisa de cambio universal. [18]

Cada nuevo gasto del gobierno requiere de un préstamo de la Reserva Federal con sus intereses correspondientes a favor de la élite bancaria internacional-con los Rockefeller y los Rothschild a la cabeza-, pagados con el dinero recaudado por el gobierno a través de los impuestos a los ingresos personales -o en inglés, income tax- de cada residente en el territorio norteamericano.
Cada nuevo préstamo de la Reserva Federal al gobierno es nuevo dinero que se imprime y entra a circular, bajando valor nominal de la moneda circulante, y por tanto, un nuevo aumento de la inflación.
Por otra parte, cada transacción bancaria internacional, debe pasar por la Reserva Federal de los EE.UU., por lo que esta agrupación bancaria domina todo el movimiento bancario, financiero y mercantil del mundo sin excepción. [19]
En una palabra, la Reserva Federal se ha transformado en la base económica de la dominación mundial de la élite bancaria internacional con sede, no en New York o Washington, sino en la City de Londres, donde se halla el cuartel general del monopolio bancario de los Rothschild.****
Estos, finalmente, como vimos en el artículo anterior, tras un siglo de esfuerzos por dominar la economía y el gobierno de los EE.UU. a través de un banco central -tal como hicieron con las potencias europeas- lograron sus objetivos con la creación de la Reserva Federal.***
Si en el siglo XIX, los Rothschild accedieron al poder mundial a través de su ascendencia financiera sobre la Corona Británica gracias a su control del Banco de Inglaterra, en el siglo XX, mantendrán y ampliarán dicho poder gracias su influencia sobre el gobierno norteamericano a través de la Reserva Federal.
Por su parte, los Rockefeller han compartido dicho poder nacional e internacional gracias a su alianza con la casa de los Rothschild, fundamentalmente por medio de su principal agente en los EE.UU., J.P. Morgan. Tanto es así que el monopolio bancario de este, el JP Morgan Chase, pasará a manos de los Rockefeller a poco de su muerte, sustituyéndolo como principal agente de los Rothschild en América.
El pasado 5 de noviembre de 2010, se celebró en la Isla de Jekyll una conferencia auspiciada por el Banco de la Reserva Federal de Atlanta y la Universidad de Rutgers para conmemorar los 100 años de la redacción del proyecto de ley (bill) de la Reserva Federal de los EE.UU. [20]
Estos señores no estaban celebrando un hito en los anales del desarrollo de los EE.UU., su democracia ni el estado de derecho, es decir, al espíritu más progresivo de Norteamérica. Semejante celebración alababa el éxito de una conspiración que le daba poder a los Rothschild y a los Rockefeller sobre la economía, la política, la cultura norteamericana y mundial.
Y uno de los herederos de ese poder, David, el hijo de John D. Rockefeller Junior, es precisamente el principal espónsor y amigo personal de Fidel Castro.
Como veremos en el resto de esta serie, los verdaderos ideales de Fidel Castro no son el nacionalismo ni el comunismo tal como ha venido asegurando durante toda su vida.
Fidel Castro ha trabajado desde muy joven como el más leal agente de esos mismos intereses que conspiraron en la isla de Jekyll contra el paradigma democrático norteamericano y que continúan hoy día pretendiendo establecer el Nuevo Orden Mundial de la banca internacional.
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NOTAS:
IMAGEN: Club Campestre de la Isla de Jewkyll, Georgia.
*Ver en este mismo blog el artículo anterios, LA CONSPIRACIÓN CUBANA (CINCO) LOS ROTHSCHILD Y EL BANCO CENTRAL DE NORTEAMÉRICA http://havanaschool.blogspot.com/2011/01/la-conspiracion-cubana-cinco-los.html
**Ver en este mismo blog el artículo LA CONSPIRACIÓN CUBANA (CUATRO) LOS ROTHSCHILDhttp://havanaschool.blogspot.com/2010/11/la-conspiracion-cubana-cuatro-los.html
***Ver en este mismo blog el artículo LA CONSPIRACIÓN CUBANA (TRES). LOS ROCKEFELLER http://havanaschool.blogspot.com/2010/11/la-conspiracion-cubana-tres-los.html
****Ver en este mismo blog el artículo LA CONSPIRACIÓN CUBANA (DOS): CASTRO Y LOS ROCKEFELLER http://havanaschool.blogspot.com/2010/09/la-conspiracion-cubana-dos-castro-y-los.html
*****Arrinconar al Mercado es la práctica por la cual un individuo, una empresa, o un grupo de empresas, compra una elevada cantidad de una determinada materia prima y así manipular el precio. http://es.wikipedia.org/wiki/Arrinconar_al_mercado
……………………………………..
[1] Secrets of the Federal Reserve by Eustace Mullins P 11 ttp://www.rebelnews.org/downloads/Federal-reserve.pdf
[2] http://www.myig.org/ms/ms_docs/BillWritingProcedure.MS.pdf
[3] http://millercenter.org/academic/americanpresident/cleveland/essays/biography/4
[4] http://eh.net/encyclopedia/article/moen.panic.1907
[5] http://www.fas.harvard.edu/~histecon/crisis-next/1907/docs/Kavoussi-Panic_of_1907.pdf
.[6] THE FEDERAL RESERVE ACT http://www.the7thfire.com/new_world_order/final_warning/federal_reserve_act.htm
[7] http://en.wikipedia.org/wiki/Aldrich-Vreeland_Act
[8]THE GREAT DEBATE ON BANKING REFORM. NELSON ALDRICH AND THE ORIGINS OF THE FED http://www.ohiostatepress.org/books/Book%20PDFs/Wicker%20Great.pdf
[9] Balance of Power.The Political Fight for an Independent Central Bank.pdf http://www.kansascityfed.org/publicat/balanceofpower/balanceofpower.pdf
[10] The Federal Reserve Act - Its Origin and Problems, by J. Lauwrence Laughlin, New York, 1933 citado en Balance of Power.The Political Fight for an Independent Central Bank.pdf http://www.kansascityfed.org/publicat/balanceofpower/balanceofpower.pdf
[11] John D. Rockefeller Jr. and the Legacy of Woodrow Wilsonhttp://www.martinfrost.ws/htmlfiles/third_section/Rockerfeller_IntPart1.html
[12] http://www.archive.org/details/realcolonelhouse00lcsmit
[13] Woodrow Wilson: The New Freedom http://www.gutenberg.org/files/14811/14811-h/14811-h.htm#VIII
[14] http://www.examiner.com/libertarian-in-new-york/nyc-congressional-delegation-minority-opposing-federal-reserve-audit?cid=parsely#parsely
[15]http://www.house.gov/jec/fed/fed/transpar.pdf
[16]http://www.govtrack.us/congress/bill.xpd?bill=h111-1207
[17]http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=newsarchive&sid=aS1eWoJj0sKc&refer=home
END THE FED BY RON PAUL http://mises.org/daily/3687
[18]Secrets of the Federal Reserve by Eustace Mullins http://www.rebelnews.org/downloads/Federal-reserve.pdf
[19]Federal Reserve Tutorial http://www.investopedia.com/university/thefed/
[20]http://www.frbatlanta.org/news/conferences/10jekyll_index.cfm

El pasado 5 de noviembre de 2010, se celebró en la Isla de Jekyll, frente a las costas de Georgia, una conferencia auspiciada por el Banco de la Reserva Federal de Atlanta y la Universidad de Rutgers para conmemorar los 100 años de la redacción del proyecto de ley (bill) de la Reserva Federal de los EE.UU.1


En el costoso bufé que siguió tan austera celebración, los alegres brindis iban dirigidos a aquellos beneméritos representantes de los Rockefeller y los Rothschild que habían redactado -de forma flagrantemente conspirativa e ilegal, como vimos1- aquel proyecto de ley.


En 1913, finalmente, -muchos afirman que inconstitucionalmente, durante el receso de navidad del Congreso-, el presidente Woodrow Wilson firmaría la ley de la Reserva Federal. 1


Pocos años después, el presidente Wilson se arrepentiría de haber seguido los consejos de su asesor personal, el "coronel" Edward Mendel House.1


El remordimiento de Wilson se debió a que las ideas "internacionalistas" del "coronel" coincidían demasiado -como se comprobaría más tarde- con los intereses de los banqueros internacionales, tanto, que Wilson se quejaba de haberle entregado el país a estos.1


La firma de la ley de la Fed (como se ha dado en llamar a la Reserva Federal ) dio colofón a la lucha de más de un siglo entre políticos americanos y representantes de la banca internacional -encabezada por el clan de los Rothschild- por establecer un banco central en América para dominar su economía.2


Hoy día, hay voces que siguen señalando la Reserva Federal como el instrumento de dominación mundial de una supuesta élite financiera internacional -liderada, entre otros, por los Rockefeller y los Rothschild- para controlar la economía, la moneda, la banca y el gobierno de los EE.UU, y, así, imponer su supremacía al resto del planeta.


Sin embargo, mucho ha llovido desde entonces.


¿Seguirá la Reserva Federal controlada por los mismos intereses?


Esta es una cuestión de alta importancia tanto para la democracia y el estado de derecho, los principios fundacionales de esta nación, como para la vida de todos los habitantes de EE.UU. y el mundo.



Ello se debe a que la Reserva Federal es la guardiana de la más poderosa economía del mundo al regular todas las instituciones financieras de América y las principales del planeta.



Para saber quienes controlan la Fed, es preciso conocer su funcionamiento, el cual, aunque altamente complejo, se puede resumir en pocas palabras.



La Reserva Federal está compuesta por 12 bancos distritales. Todos los bancos nacionales y un segmento de los bancos estatales forman parte del sistema de la Reserva Federal.3



La Fed es el banco de bancos, así como el banco del gobierno de EE.UU., el deudor y consumidor más pródigo del mundo.



La Secretaría del Tesoro tiene una cuenta de cheques en la Reserva Federal de New York. Todas las ganancias obtenidas por los impuestos federales y otros pagos al gobierno ese manejan a través de esta cuenta.3



La Fed vende y salda los valores del gobierno (government securities) como bonos de ahorro, y billetes, notas y bonos del Tesoro.3



Si el gobierno necesita fondos, el Tesoro emite bonos (acciones sobre la deuda del gobierno) para entregarlos a corredores, que los subastan.



Para "ampliar el suministro de dinero", la Fed interviene y compra bonos de la deuda gubernamental a los corredores con dólares nuevos, impresos con ese objeto.




Cuando se creó la Reserva Federal en tanto que trust privado, el gobierno le trasvasó su prerrogativa de imprimir la moneda y de distribuirla a las instituciones financieras, prerrogativa sólo de los gobiernos.3



Este dinero impreso por la Fed con objeto de comprar los bonos gubernamentales aumenta el monto del circulante, por lo que su actividad es esencialmente inflacionaria: la impresión de nuevo dinero provoca que el valor del dólar baje y la inflación, por tanto, aumente.



Las manipulaciones del valor del dólar por las políticas de la Fed no sólo afectan al consumidor norteamericano. También, se reflejan en todos los cambios monetarios y las economías del planeta. Ello es debido, como se sabe, a que el dólar es la moneda universal de cambio y reserva.



Pero, esto no es lo más preocupante.



El nuevo dinero que crea la Fed para comprar los bonos del gobierno se produce través de un acto de magia: sólo se teclea unos números en la cuenta bancaria del Tesoro, reflejada en una pantalla de computadora.5



Las maniobras de la Reserva Federal para "crear" dinero se llaman "operaciones de mercado abierto" porque la Fed compra los bonos emitidos por el Tesoro en el "mercado abierto" de los corredores de bonos.3



Los bonos de la deuda gubernamental se convierten en las "reservas" que la comunidad bancaria internacional utiliza para respaldar sus préstamos. De este modo, todas las operaciones e intereses bancarios del planeta están estrechamente entrelazados con las políticas de la Fed.



Dado el funcionamiento de la Reserva Federal, el valor del dinero no se basa en su respaldo en metales preciosos u otro tipo de colateral sino sólo en el "crédito" del gobierno norteamericano para pagar sus deudas.



La mala noticia es que Moody's, Standard & Poor's y Fitch anunciaron el pasado 18 de abril del 2011, que, debido a la descomunal deuda fiscal norteamericana, el crédito del gobierno americano puede perder en los próximos dos años su condición de triple A.6



El anuncio de las agencias de clasificación de crédito constituyó una bomba en los mercados se "seguridades" y cambiarios.



Si el gobierno americano está a punto de perder su crédito, ello significa que los bonos del gobierno y el dólar perderán su valor en tanto que reservas monetarias ni bancarias, una verdadera catástrofe para el mundo financiero global.



Lo peor es que la verdadera fábrica de ganancias para los bancos es otro movimiento de prestidigitación conocido como préstamos de "reserva fraccional".



Los préstamos de "reserva fraccional" constituyen el rejuego bancario de prestar las mismas reservas (los bonos o deudas del gobierno) muchas veces, lo que amplía aún más el suministro monetario virtual (i.e., no respaldado por colateral metálico ni físico alguno). 5



La Reserva Federal "…tiene el poder para determinar el tamaño de las reservas de divisas en los mercados de divisas internacionales. En un sentido práctico, el Sistema de Reserva Federal es el prestamista de última instancia del sistema bancario internacional, y es quien determina del valor en dólares de las reservas mundiales." 7



Reserva Federal, también, tiene la capacidad de regular las tasas de interés bancario.



Si las tasas de interés se reducen, habrá más demanda de préstamos y la economía se "calentará". Si aumentan, habrá menos préstamo y, por tanto, la economía se "enfriará".3



La economía mundial responde a los movimientos de la economía norteamericana. Por ello, al regular la cantidad de dinero circulante y las tasas de interés bancario, la Fed controla toda la economía planetaria.



Además de ello, actualmente, a través de instituciones como el Automated Clearing House (Centro de Intercambio Automatizado ) o ACH8, la Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication o SWIFT (Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales)9 y otras, la Fed monitoriza las operaciones bancarias electrónicas en todo el mundo, que, hoy día son literalmente todas.



Resumiendo, la Reserva Federal tiene más poder e influencia sobre la economía y la vida de EE.UU., y el mundo que cualquier otra entidad gubernamental o no, sea norteamericana o extranjera.



La Reserva Federal es, por tanto, como hemos dicho, la institución más poderosa del mundo.3



Todo ello significa que, quien controle la Reserva Federal, controla al planeta.



Pero, ¿quién o quiénes dominan la Fed?



Uno de los grandes secretos de la Reserva Federal por casi un siglo ha sido su carácter de empresa privada, no gubernamental, todo lo contrario de los que sugiere su nombre.



Eustace Mullins, nos dice que su investigación sobre la Reserva Federal fue motivada por la sospecha que le sugirió Erza Pound en 1949 de que esta no era una organización gubernamental sino privada.10 Esto ocurrió 36 años después de la creación de la Fed entre personas que se entiende que sean cultas e informadas. Así que, qué decir del resto del público.



Semejante secreto fue comenzó a ser de conocimiento público sólo en el pasado lustro –casi a un siglo de la creación de la Fed- gracias al libre flujo de la información por Internet.



Sin embargo, los nombres de sus verdaderos dueños de la Reserva Federal sigue siendo uno de los misterios mejor guardados del planeta.



Una disposición de la ley de la Reserva Federal prohíbe revelar la identidad de sus accionistas.



Existe una gran polémica sobre los verdaderos dueños de la Fed.



Muchos detractores de la Reserva Federal aseguran que esta está en manos, no ya privadas, sino de intereses extranjeros que la utilizan como instrumento de presión sobre el gobierno americano en el sentido de sus intereses últimos de dominación mundial.



Quienes redactaron y presionaron para la creación de la Fed a principios del pasado siglo no dejaban lugar a dudas. Pero ha pasado una centuria, por ello hay que comprobar o disprobar esta acusación.



Edward Flaherty, Doctor en Economía del College de Charleston11, uno de los más fervientes defensores de la Reserva Federal, ha dedicado no pocos esfuerzos para descalificar las acusaciones de los opositores a esta.



Flaherty ataca particularmente a Edward Griffin, autor de "La Criatura de Jekyll Island"12, a Eustace Mullins, quien escribió "Los secretos de la Reserva Federal"13, y a Gary H Kah, autor de "En camino a la ocupación Global".14



Flaherty niega rotundamente la acusación de estos autores de que la ley de la Reserva Federal fuera aprobada en forma ilegal e inconstitucional y que los principales accionistas de la Fed (sus principales dueños) sean extranjeros.15



Según los críticos de la Reserva Federal, por la forma en que su sistema fue diseñado por su fundador, quienquiera que controle el Banco de la Reserva Federal de New York, controla todo el sistema. 16



Cada uno de los doce Bancos de la Reserva Federal está organizado en una corporación cuyas acciones se venden a los bancos comerciales y cajas de ahorro que operan en el distrito del Banco.


Los accionistas eligen a seis de los nueve directores de su junta directiva regional del Banco de la Reserva Federal, así como su presidente.



Mullins afirma que los ocho primeros accionistas de la Reserva Federal de Nueva York fueron, en orden de mayor a menor a partir de 1983, Citibank, Chase Manhattan, Morgan Guaranty Trust, Chemical Bank, Manufacturers Hanover Trust, Bankers Trust Company, Banco Nacional de América del Norte, y el Banco de Nueva York.17


Según Mullins, en conjunto, estos bancos controlan el 63 %de las acciones en circulación de la Fed de Nueva York.


Muchos de estos bancos, afirma Mullins, son propiedad de una docena de entidades bancarias europeas, en su mayoría británicas, y en particular, de la dinastía de banqueros Rothschild. A través de sus agentes estadounidenses, estas son capaces de seleccionar la junta directiva de la Fed de Nueva York y dirigir la política monetaria de EE.UU.


Flaherty objeta que la fuente de la información de Mullins (el Boletín de la Reserva Federal, según este) sobre los accionistas de la Reserva Federal de Nueva York no se puede verificar ya que esta ni ninguna otra publicación periódica de la Reserva Federal jamás ha incluido información alguna sobre los accionistas.15


Por otra parte, Flaherty tiene razón al decir que la investigación sobre los accionistas de la Fed es muy difícil dado que los bancos de la Reserva Federal no son corporaciones que coticen en bolsa y, por tanto, la Comisión de Bolsa y Valores no puede exigir la publicación de una lista de sus principales accionistas.15


A parte de la conjetura sobre la propiedad extranjera, Flaherty critica la tesis de Mullins de que los bancos de Nueva York que posean la mayoría de las acciones de la Reserva Federal de Nueva York, pudiendo escoger su junta directiva y su presidente. De este modo, dichos bancos -y, por tanto, la conexión de Londres-, según Mullins, poseen el control sobre las operaciones de la Fed y la política monetaria de EE.UU.


Flaherty objeta este argumento ya que cada banco comercial recibe un voto, independientemente de su tamaño, a diferencia de la mayoría de las estructuras de voto corporativo en el que el número de votos está ligado al número de acciones que una persona posea.15


Si el distrito de la Reserva Federal de Nueva York contiene más de 1.000 bancos miembros, razona Flaherty, es muy poco probable que los bancos más grandes y poderosos pudieran obligar tantos de los más pequeños a votar de una manera particular.15


El control de los votos de la mayoría de los bancos miembros significaría, como bien piensa Flaherty, la adquisición de una participación mayoritaria en alrededor de 500 bancos miembros del distrito de Nueva York.15



Para obtener el control sobre la Reserva Federal, Flaherty calcula que se requeriría un desembolso de cientos de miles de millones de dólares,15 lo que impulsa a Flaherty a pensar que, seguramente, hay algún camino más barato para la dominación global.15



Muchos detractores de la Reserva Federal consideran que sí, que la élite bancaria angloamericana y mundial (con los Rockefeller y los Rothschild a la cabeza) tiene suficiente dinero como para hacer semejante inversión y para mucho más.



Si estudiamos la historia, es posible descubrir que esta, sin duda, a pesar de su enorme costo, sería la forma más barata de dominación planetaria.



Ahora bien, Flaherty tiene razón sobre las dificultades para conocer los principales accionistas de la Reserva Federal.



No obstante, el conocimiento de los principales accionistas de la Reserva Federal -sus verdaderos dueños- puede descubrirse indirectamente, con sólo investigar quiénes realmente la controlan.



En tal sentido, existe un interesante informe del Comité congresional para la banca, la moneda y la vivienda de 1976. Entre sus miembros, se estrenaba el entonces flamante congresista Ron Paul, uno de los principales enemigos de la Fed e inspirador del Tea Party.19



El estudio se titula "Directores de la Reserva Federal: Un Estudio de la influencia Corporativa y Bancaria".20



El propio presidente de dicho comité congresional, el representante demócrata por Wisconsin Henry Reuss, escribe en el prólogo de este informe que el mismo es una investigación sobre las relaciones de los directores de los 12 Bancos de la Reserva Federal con la banca, las corporaciones y el comercio.21



El motivo de semejante estudio, confiesa Reuss, estriba en la preocupación por muchos años de dicho Comité sobre la influencia de los intereses privados sobre las responsabilidades públicas esenciales del sistema de la Reserva Federal.21



"El estudio, afirma Reuss, levanta substanciales preguntas sobre la supuesta 'independencia' de la Fed, la cual se halla subordinada completamente a la gran banca y los grandes negocios, si se toman en cuenta las poderosas interconexiones reveladas por este estudio."21



La naturaleza dependiente de las juntas distritales, continúa Reuss, afecta el interés público a través de un amplio espectro, desde la política monetaria a la regulación bancaria.21



Las tablas del informe muestran claramente que segmentos importantes del poder corporativo y bancario tienen un amplios canales de comunicación e influencias en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York -sin duda el más importante de los bancos de distrito- con roles importantes en la política monetaria y las operaciones internacionales de todo el Sistema de la Reserva Federal.22



El informe afirma que, a nivel nacional, algunas de las actividades de los directores de la Reserva Federal se enmascaran detrás de sus escudos empresariales, y, a menudo, es difícil distinguir el cabildeo generado por los bancos de la Reserva Federal del de las empresas bancarias privadas. "22


Lo lógico es que, dado el peso y el poder que tiene el sistema de Reserva Federal sobre el gobierno, la nación y el mundo en general, el mismo sea objeto de auditorías regulares de diversas entidades gubernamentales.



A pesar del peso de su funcionamiento para el gobierno y la economía, en tanto que entidad no gubernamental –privada-, las decisiones de la Fed no precisan de la aprobación del presidente ni de ninguna otra rama ejecutiva, legislativa o judicial del gobierno.3



En la letra de la ley, la Reserva Federal debe ser supervisada por el Congreso.3 No obstante, en sus casi 100 años de creada, jamás ha sido objeto de auditoría ni de control alguno.



Las sucesivas presidencias y direcciones de la Reserva Federal han actuado impunemente sin supervisión ni control alguno, desconociéndose completamente las actividades internas y externas de las mismas.



El actual presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, en múltiples ocasiones, ante el Congreso, se ha negado a responder preguntas esenciales sobre la actividad interna y el destino de los préstamos de la Reserva Federal.23



Pero, lo peor es la influencia que la cúpula de la Reserva Federal posee sobre el órgano legislativo de la nación y su rotunda negativa a la transparencia de sus operaciones y conexiones.



Al respecto, el mencionado informe del comité congresional nos dice que "La batalla del año pasado (1975) sobre las propuestas para exigir auditorías periódicas de las actividades de la Reserva Federal por la Oficina General de Contabilidad es un buen ejemplo del peso de la influencia de los directores de la Reserva Federal en asuntos legislativos".22



A todo lo largo de 1975, los directores de los bancos distritales de la Fed inundaron el Congreso con cartas que urgían la derrota de la legislación de auditoría de la Oficina gubernamental de contabilidad (GAO en inglés).



Por su parte, la cúpula de la Reserva Federal movilizó a todos los directivos de la banca y las corporaciones privadas a todo lo ancho y largo del país para que dirigieran las campañas cabilderas contra la auditoría.24



Uno de los grupos de cabildeo de las mayores de las grandes empresas de la nación, donde los directores de la Reserva Federal mantenían una fuerte membrecía, es la Mesa Redonda de Negocios.



Entre los 164 miembros corporativos de Mesa Redonda de Negocios están tres de las mayores compañías automovilísticas, los tres más grandes bancos del país, siete de las mayores compañías petroleras y la abuela de las grandes compañías de servicios, la AT&T.



En 1973, a pedido de Arthur Burns, el entonces presidente de la Reserva Federal, la Mesa Redonda de Negocios le envió un cable a todos sus socios, pidiéndoles ayuda para repeler la propuesta de ley de auditoría.



Cuando una nueva propuesta de auditoría enfrentó una gran presión de los grupos de cabildeo, una investigación conducida por Wright Patman -el entonces presidente del Comité congresional para la banca, la moneda y la vivienda- reveló la estrecha relación entre la Mesa Redonda de Negocios y el sistema supuestamente "público" de la Reserva Federal.25



Otra organización de los grandes negocios -la Cámara de comercio de los Estados Unidos- tiene fuertes conexiones con la Reserva Federal.



La Cámara -que frecuentemente cabildea en cuestiones legislativas de la banca y la Reserva Federal-tiene un comité de políticas en asuntos bancarios, monetarios y fiscales. Treinta y uno de sus miembros son directivos o directores de bancos y ocho tienen conexiones con directores del sistema de la Reserva Federal.25



Mientras que la ley limita la participación directa de los bancos en los consejos de los bancos distritales, los mismos, en realidad se infiltran a todos los niveles del sistema.



A través de las juntas distritales y de las ramas combinadas, uno de cada cinco puestos destinados a miembros no banqueros y públicos terminan en manos de banqueros.



Las renuncias de las juntas de directores de los bancos comerciales para legitimar las designaciones en la Reserva Federal son generalmente entendidas como temporales.



Por lo general, los bancos comerciales mantienen las posiciones supuestamente "liberadas" por sus "exdirectivos" que pasan a trabajar en la Fed para que estos las vuelvan a ocupar tan pronto como terminen su servicio "público". En este sentido, el informe en cuestión da muchos ejemplos.26


La entrada excesiva por parte de intereses especiales serían un problema preocupante en cualquier agencia pública, pero la situación se vuelve más grave ya que los bancos de la Reserva Federal asumen mayores poderes regulatorios.27



Mientras que la América Corporativa tiene una amplia representación en los doce bancos de la Reserva Federal, el análisis de cada banco distrital y la verificación de un banco distrital contra los demás pone de manifiesto no sólo la estrecha fuente de cuadros, sino la naturaleza de "club" del sistema.28



Esta concepción de "club" conduce la Reserva Federal a buscar sus directivos en las mismas fuentes: las mismas corporaciones, las mismas universidades, las mismas compañías de holding bancario, etc.28



El informe del Comité congresional para la banca, la moneda y la vivienda concluye con el amargo reconocimiento de que "que el sistema de la Reserva Federal está dominado por un universo muy reducido de instituciones privadas" y que …"los directores de la Reserva Federal son evidentemente representantes de un pequeño grupo élite que domina la mayor parte de la vida económica de esta nación."28



El informe congresional de 1976 no dice explícitamente quiénes son los principales accionistas de la Reserva Federal, sin embargo, por simple asociación, es fácil descubrirlo.



La ley de la Reserva Federal prescribe que los accionistas son quienes eligen seis de los nueve directores de la junta directiva y el presidente de cada uno de sus 12 bancos distritales. 3



El informe congresional nos revela que la mayoría de los directores de las tres clases de los bancos distritales de la Fed son representantes de las mayores corporaciones bancarias y financieras de la nación, quienes, en sus funciones, priorizan los intereses de estas antes que el interés público.



Ello, indirectamente, nos explica que los principales accionistas –los dueños- de la Reserva Federal no son otros que la cúpula del "club" de la América Corporativa al cual se refiere el informe.



Sin embargo, aún queda por comprobar o disprobar la tesis, negada por Flaherty, de que la Reserva Federal está dominada por intereses extranjeros.



Aunque hoy como ayer, la Fed trata de evadir la transparencia34, no creo que sea muy difícil seguir las pistas que nos llevan a la conexión extranjera de la Fed.



El propio informe congresional reconoce que el banco del distrito de New York de la Reserva Federal es el más importante e influyente del sistema24



Recordemos que Mullins decía que, quien domine el banco de la Fed de New York, domina todo el sistema29 , cosa que negaba Flaherty.



Al leer los nombres de los directores clase A del banco de la Fed de New York que aparecen en el informe de 1976, nos encontramos a nuestro viejo conocido David Rockefeller.30



La presencia de David Rockefeller en semejante posición de poder hace trascender el problema de la influencia corporativa a niveles internacionales.



David Rockefeller heredó toda la fortuna e influencia de su padre, John D. Rockefeller Junior, quedando a la cabeza del clan a la muerte de todos sus hermanos mayores.



Si observamos la intensa actividad financiera y política internacional de David Rockefeller no podemos menos que albergar la sospecha que el mismo espíritu que primó en 1910 en la isla de Jekyll sigue vivo en sus herederos.



David Rockefeller es el más destacado continuador de las ideas internacionalistas que aprendió su padre del "coronel" Edward Mendel House.***



Mientras fungía como director clase A del banco de la Fed de new York, David no sólo estaba al frente de importantes corporaciones y organizaciones bancarias nacionales e internacionales. Entre estas, estaban el Chase Manhattan Bank -cruzando la calle del banco de la Fed de New York- y distintas organizaciones corporativas privadas como Chase International Advisory Committee (IAC) y la New York Clearing House, entre otras. Como vimos, todo ello lo invalidaba por ley para ser director clase A de la Reserva Federal. 31



Simultáneamente, David estaba al frente de las más importantes instituciones de la élite política, aristocrática, bancaria, corporativa, cultural y académica del mundo como el Consejo en Relaciones Exteriores (CFR), el Club Bilderberg, la Comisión Trilateral, entre otras.



El propio David ha expresado repetidamente su vocación globalista al decir:




"…el mundo ahora es más sofisticado y preparado para marchar hacia un gobierno mundial. La soberanía supranacional de una élite intelectual y banqueros mundiales es seguramente preferible a la autodeterminación nacional practicada en siglos pasados.32




"Algunos…caracterizan a mi familia y a mí como "internacionalistas" y de conspirar con otros alrededor del mundo para construir una estructura política y económica global mundo más integrada... Si ese es el cargo, me declaro culpable y estoy orgulloso de ello. "33




Muchos apuntan a David Rockefeller, con apoyo de la casa de los Rothschild, como el líder indiscutible de la banca angloamericana e internacional en general. En próximos artículos veremos que los hechos no llevan a otra conclusión.



Si tal es el caso, no existe mejor posición para influir sobre las finanzas y la política americana y mundial que ser director del banco de la Reserva Federal de New York.



Y ello nos retrotrae a la larga e íntima relación entre David Rockefeller y Fidel Castro.



Todo parece indicar, como veremos en artículos ulteriores, que Fidel Castro es una pieza importante en el ajedrez político internacional llevado a cabo por la ingente labor de David Rockefeller en su condición de líder de la élite financiera "internacionalista".



…………………………………………………
NOTAS


1- Ver el artículo anterior de este blog del martes 8 de marzo de 2011 titulado LA CONSPIRACIÓN CUBANA (SEIS) R+R=RF (ROCKEFELLER + ROTHSCHILD = RESERVA FEDERAL).



2.- Ver el artículo de este blog del lunes 24 de enero de 2011 titulado LA CONSPIRACIÓN CUBANA (CINCO) LOS ROTHSCHILD Y EL BANCO CENTRAL DE NORTEAMÉRICA.


3.-Federal Reserve Tutorial http://www.investopedia.com/university/thefed/


4--http://www.prisonplanet.com/bernanke-arrogantly-refuses-to-disclose-which-banks-took-loans.html y http://www.youtube.com/watch?v=dX2qvbznGKM


5.-Who Owns The Federal Reserve? by Ellen Brown http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=10489


6.-http://www.moneyandmarkets.com/a-financial-atom-bomb-44241?FIELD9=1


7.-Mundell, Robert A., International Monetary Options, Cato Journal, vol. 3, no. 1, Spring 1983, p.191. Citado en http://www.house.gov/jec/imf/lolr.htm


8.-http://www.achq.com/services/ach.php?gclid=CNnejPLp8acCFcxj2godkAv7aQ


9.- http://www.swift.com/about_swift/legal/compliance/statements_on_compliance/swift_supports_calls_for_debate_to_move_beyond_data_privacy_to_security_and_public_safety/BE_SWIFT_ExecutiveSummary_061109.pdf
10.- http://www.rebelnews.org/downloads/Federal-reserve.pdf. P. 6.


11.- http://www.publiceye.org/conspire/flaherty/Federal_Reserve.html


12.- http://www.orwelltoday.com/jekyllislandbook.shtml


13.- http://www.rebelnews.org/downloads/Federal-reserve.pdf


14.- http://www.scribd.com/doc/38993668/En-Route-to-Global-Occupation-by-Gary-Kah


15.- http://www.usagold.com/federalreserve.html


16.-http://www.zimbio.com/David+de+Rothschild/articles/6/Wo+Owns+Federal+Reserve+Rothschilds+Bank+England
17.- http://www.rebelnews.org/downloads/Federal-reserve.pdf p. 179


18.-http://www.rebelnews.org/downloads/Federal-reserve.pdf, p. 47-48


19.- http://en.wikipedia.org/wiki/Ron_Paul


20.- FEDERAL RESERVE DIRECTORS: A STUDY OF CORPORATE AND BANKING INFLUENCE http://adabyron.net/FederalReserveDirectors.pdf


21. Ibídem, p. III


22.- Ibídem, p 56


23.- http://www.prisonplanet.com/bernanke-arrogantly-refuses-to-disclose-which-banks-took-loans.html y http://www.youtube.com/watch?v=dX2qvbznGKM


24. FEDERAL RESERVE DIRECTORS:, Ibídem, p. 56-57


25.- FEDERAL RESERVE DIRECTORS, Ibídem. p. 57


26.- FEDERAL RESERVE DIRECTORS, Ibídem. p. 58.


27.- FEDERAL RESERVE DIRECTORS, Ibídem. p. 59-60


28.- FEDERAL RESERVE DIRECTORS, Ibídem. p 120


29.- Eustace Mullins "Secrets Of The Federal Reserve" http://www.rebelnews.org/downloads/Federal-reserve.pdf, p. 40


30.- FEDERAL RESERVE DIRECTORS, Ibídem. p 9


31.- http://en.wikipedia.org/wiki/David_Rockefeller


32.- David Rockefeller (1991 Speech to the Trilateral Commission). http://luntworld.blogspot.com/2008/01/david-rockefeller-quote-for-january-10.html


33.- David Rockefeller, Memoirs, Random House, 2002, p. 405


34.-http://www.coffeeatjoes.com/fed-releases-895-pdfs-in-response-to-court-order-fed-does-not-disclose-collateral-for-loans-why-secrecy-is-a-problem-fdics-role-in-the-mess/

Entre los documentos desclasificados en los últimos años por el Buró Federal de Investigaciones (FBI ) pueden encontrarse muchas cartas como esta:
[Mutilado]
20 de diciembre 1971
Honorable J. Edgar Hoover
Director del Buró Federal de Investigaciones
[….]
Estimado Sr. Hoover
[….] Ciudadanos norteamericanos patriotas bien informados saben que el Consejo en Relaciones Exteriores con sus mil cuatrocientos miembros de la élite es el gobierno invisible de los Estados Unidos. Este ha controlado la política exterior hacia la izquierda durante las últimas diez administraciones nacionales. A través de fundaciones exentas de impuestos, tienen la libertad de apoyar la subversión en los Estados Unidos y otras partes del mundo.
[….] Es mi humilde opinión de que una investigación completa por el FBI del Consejo de Relaciones Exteriores romperá la columna vertebral de la conspiración comunista en los Estados Unidos.
[….]
Sinceramente,
[Mutilado] 1
Otra carta de abril de 1961 manifestaba:


[….] ¿Está el Congreso informado sobre el hecho de que [mutilado], etc., etc., son miembros del CFR? ¿Por qué no se le ha dado publicidad al CFR? ¿Han investigado ustedes el CFR? 2
En otra, se puede leer:
[….] Según varias publicaciones, el tal "Consejo en Relaciones Exteriores" supuestamente es la organización número uno del "Frente Rojo" en Estados Unidos. ¿Podría aclararme esto?3
Muchas cartas tienen un tono más acalorado como esta de 1963:


[….] Creo que se debe hacer una investigación a fondo del "Consejo en Relaciones Exteriores". Si yo sé de su corrupción, ustedes seguramente también. 4
Y, esta otra de septiembre de 1964:


[….] he estado leyendo acerca de una agencia del gobierno conocida como el Consejo de Relaciones Exteriores y tengo una gran confusión sobre el propósito real de esta organización. Mientras que muchos funcionarios importantes del gobierno están vinculados con esta agencia, parece que sus metas son contrarias a las libertades básicas sobre las que se fundó este país.5
Invariablemente, el FBI respondía este tipo de cartas con el mismo cliché:


"Nunca hemos investigado el Consejo en Relaciones Exteriores de Nueva York, y nuestros archivos no contienen información identificable como peyorativa al respecto. El mismo se formó en 1922 y se autodescribe como una organización no comercial y apolítica, que estudia las relaciones exteriores con un espíritu imparcial y académico...."6
En realidad, el CFR, en apariencia, no se diferencia demasiado del resto de las organizaciones no gubernamentales denominadas como "tanques pensantes".

El objetivo de los llamados "tanques pensantes" es la investigación de determinados aspectos de la vida social para ofrecerle consejos principalmente a las distintas ramas y poderes del gobierno en apoyo a las funciones de los mismos. 7

Sólo en EE.UU., existen más de 200 instituciones consideradas como "tanques pensantes". 8

El problema consiste en que el CFR constituye el "tanque pensante" más importante de América y, posiblemente, del mundo. Su membresía cuenta con el grupo de las 4,500 personalidades corporativas, gubernamentales, políticas y académicas más influyentes de la nación.9

Para ciertos sectores del público, lo más preocupante del CFR es el secretismo con que funciona y su indudable influencia sobre el gobierno.

Muchos creen que los miembros del CFR constituyen un club elitista que actúa por encima y desde fuera del marco de las leyes y la constitución, fungiendo en realidad como el gobierno oligárquico invisible de la nación. 10

Otros, incluso, consideran el CFR como el gobierno secreto de un "Nuevo Orden Mundial", cualquier cosa que ello pudiera ser. 11

Entre los críticos y opositores al Consejo en Relaciones Exteriores se hallan principalmente aquellos sectores políticos y sociales considerados como "aislacionistas" por sus opositores, dada su actitud respecto a la política exterior de Estados Unidos. 12

Los llamados "aislacionistas" ven en el CFR el centro pensante de los grupos y poderes que propugnan una política exterior internacionalista e intervencionista.

Muchos de los llamados aislacionistas coinciden con las tendencias de izquierda más radicales (paradójicamente siendo substancialmente opuestos a estas) en considerar al CFR como el "cerebro" del "imperialismo" americano.

La oposición entre aislacionismo e internacionalismo ha sido uno de los pivotes esenciales sobre los que ha girado las confrontaciones políticas en la historia de los EE.UU.

Los llamados "aislacionistas" más intransigentes ponen esta tendencia política en los propios orígenes de la fundación de los Estados Unidos como nación. Estos afirman que la llegada del Mayflower a las costas americanas ya traía la semilla del desentendimiento de las persecuciones religiosas y las guerras monárquicas europeas.13

Por su parte, padres fundadores como Tomas Paine, George Washington, Thomas Jefferson y James Monroe defendieron la doctrina de extender al máximo las relaciones comerciales con los países extranjeros pero reducir al mínimo las conexiones políticas con los mismos. 13

Sólo en casos extremos, cuando han ocurridos evidentes ataques contra la vida de sus conciudadanos, es que los llamados aislacionistas han accedido a que el gobierno intervenga fuera de sus fronteras.

Por ejemplo, en 1848, la defensa y masacre del Álamo fueron el detonante de la guerra con México que incorporó a Texas y grandes extensiones del territorio mexicano a la Unión.

En 1898, la extraña explosión del acorazado Maine en la bahía de La Habana y la muerte de cientos de sus tripulantes provocaron la guerra hispanoamericana que despojó al imperio español de sus última posesiones de Cuba, Puerto Rico y las Filipinas. 14

En 1915, torpedos alemanes llevaron al fondo del mar a 133 norteamericanos junto con otros casi 1200 tripulantes de los vapores Lusitania y Arabic. 15

Estos incidentes, bien condimentados por la prensa, sacó a los llamados aislacionistas de sus casillas, quienes exigieron al presidente Wilson a abandonar de su política de neutralidad e intervenir en la 1ª Guerra Mundial.

Sólo incidentes como, por ejemplo, el ataque japonés a Pearl Harbor -que impulsó la entrada de EE.UU. en la 2ª Guerra Mundial-, los sucesos del golfo de Tonkin -que motivaron la guerra de Vietnam-, y el ataque a las Torres Gemelas de New York han logrado que el tradicional espíritu antiintervencionista de la mayoría del pueblo norteamericano accediera a que su gobierno se inmiscuya en asuntos de política exterior.

El sentimiento antiinternacionalista ha motivado a gran parte de los americanos a rechazar la participación de su gobierno no sólo en los asuntos y guerras de otros países, sino en organizaciones internacionales como la ONU, la OEA, el Banco Mundial, el FMI y todo lo que tenga que ver con política foránea. 16

Muchos aislacionistas de extrema derecha coinciden con sus odiados enemigos de la extrema izquierda en que todos o la mayoría de los incidentes que han arrastrados a los EE.UU. a intervenir en conflictos extranjeros han sido provocados por conspiraciones de los "mercaderes de la muerte", principalmente los banqueros y comerciantes de armas, cuyos intereses se oponen a los del pueblo norteamericano.17

Teorías conspirativas aparte, precisamente, han sido los intereses bancarios y financieros los principales promotores de la intervención del gobierno norteamericano en la política internacional.

De más está decir que la banca es un gran organismo supranacional.

La banca vive por y para el mercado mundial. Las grandes transacciones comerciales y monetarias internacionales son su principal alimento.

Cada acontecimiento económico, social o político de importancia se refleja en las transacciones bancarias nacionales e internacionales. Es por ello que la banca siempre haya tratado de influir no sólo sobre la economía sino, sobre todo, en la política tanto nacional como internacional en el sentido de sus intereses.

En general, la banca ha tratado de influir sobre la economía y la política de las distintas naciones a través de sus bancos centrales.

Al igual que el aislacionismo ha sido la tendencia predominante en Norteamérica en relación a la política exterior, con respecto a la política económica, ha predominado la oposición a la creación de un banco central en Norteamérica, como vimos en el artículo anterior. 18

Como vimos, la banca internacional -encabezada por la casa de los Rothschild- se había esforzado por establecer un banco central EE.UU. para controlar su economía y el gobierno, tal como habían hecho con las más importantes potencias europeas. Ello se tradujo en más de un siglo de pugnas políticas que hasta desembocaron en guerras internacionales. 18

Los grandes magnates norteamericanos -tal como describimos en el artículo anterior- aprovecharon o/y coadyuvaron con las grandes crisis financieras de 1883, 1893 y 1907 no sólo para expandir y fortalecer sus imperios empresariales sino para convencer a la opinión pública norteamericana de la necesidad de la creación de un nuevo banco central norteamericano para evitar o paliar dichas las crisis.18

En 1910, como también vimos, dado el espíritu favorable del momento, los Morgan, los Rockefeller y los Rothschild enviaron sus representantes a la isla de Jekyll para, en absoluto secreto, redactar el proyecto de ley de la Reserva Federal, violando los procedimientos legislativos de la nación.18

De igual forma, instruyeron a sus agentes en el gobierno, como el pretendido "coronel" Edward Mandell House -el asesor más que personal del presidente Woodrow Wilson- para que convenciera a este a firmar la ley de la Reserva Federal durante las vacaciones de navidad del Congreso de 1913, acto inconstitucional del que pronto se arrepentirá hasta el propio presidente Wilson.18

La persistencia del dominio de la banca sobre la Reserva Federal y el gobierno fue demostrada por el informe congresional de 197619 que reconocía amargamente que "…el sistema de la Reserva Federal está dominado por un universo muy reducido de instituciones privadas…" y que "…los directores de la Reserva Federal son evidentemente representantes de un pequeño grupo élite que domina la mayor parte de la vida económica de esta nación."20

Sin embargo, a pesar de todas las más que justificadas críticas y acusaciones, la creación de la Reserva Federal significó, también, la instauración un nuevo tipo de economía potenciadamente más dinámica y flexible que todo lo conocido con anterioridad, basada en la deuda y el crédito, y en una moneda más flexible.21

Las mismas se expandirán al resto de mundo con los acuerdos de Brenton Woods, a finales de la 2ª Guerra Mundial. En dicha reunión, se concretó el liderazgo económico y político global de EE.UU. al establecer el dólar como medio universal de intercambio y reserva, así como los bonos de la deuda gubernamental norteamericana como principal instrumento de reserva bancaria y nacional. 22

En fin, a pesar de todas las críticas y sus efectos negativos, el tipo de economía dictada por la élite que controla la Reserva Federal ha sido el motor impulsor principal del liderazgo económico, tecnológico, político y cultural de EE.UU.

No se puede dudar, pues, que el conocimiento y el control de las relaciones y la política internacionales sea uno de los objetivos centrales de la élite bancaria internacional.

Por ello, no es de extrañar que los mismos grupos financieros que propugnaron la creación de la Reserva Federal tuvieran la necesidad de organizar un equipo de expertos que investigara las condiciones y las coyunturas políticas internacionales para diseñar las políticas y estrategias correspondientes con los intereses globales de la élite financiera internacional.

Así, es posible afirmar que la fundación del Consejo en Relaciones Exteriores es consecuencia necesaria de la creación de la Fed.
A finales de la Primera Guerra Mundial, entre banqueros, empresarios y abogados surgieron grandes preocupaciones en torno al espíritu aislacionista que se había apropiado de los EE.UU. y sobre los efectos de la contienda y los tratados de paz sobre los negocio de la posguerra.

Así, en junio de 1918, se creó un club de un centenar de destacadas personalidades de la banca, la industria, el comercio y las finanzas, junto con muchos abogados de Nueva York, aglutinados todos en torno a Elihu Root.23

A dicho club se le bautizó con el nombre de Consejo en Relaciones Exteriores.

El CFR originario nació con el objetivo de organizar banquetes para tratar los problemas más acuciantes de las finanzas y la política, y hacer contacto con distinguidos visitantes extranjeros en condiciones adecuadas para propiciar las futuras relaciones comerciales.23

Sin embargo, a medida de que el cielo posbélico se fue aclarando para los negocios, el interés de los comensales por asistir a los banquetes fue declinando hasta el punto en que, hacia abril de 1919, el Consejo en Relaciones Exteriores cayó en estado latente.23

No obstante, al terminar la guerra, había otra agrupación muy interesada en revivir el Consejo en Relaciones Exteriores.
A principios de 1918, nuestro viejo conocido, el "coronel" House, había creado un grupo de trabajo de especialistas que debía informar al presidente Wilson sobre las opciones para el mundo que nacería tras la derrota del Kaiser y la Alemania imperial.
Al equipo creado por House se le dio en llamar "La Indagación" ("The Inquiry").23

"La Indagación" agrupaba de alrededor de 150 profesores universitarios, alumnos graduados, abogados, economistas, escritores y otros. 24

En las postrimerías de la primera guerra mundial, Wilson y House viajarán rumbo a Europa con parte de "La indagación" para asegurar la presencia de EE.UU. en las conversaciones de paz.23

Durante la sesión plenaria en el Salón de los Espejos del palacio de Versalles, los académicos de "la indagación" ayudaron a dibujar las fronteras de la Europa central para la primera postguerra del siglo XX. 23

En mayo de 1919, al calor de las conversaciones de paz, los miembros de "la Indagación" junto a diplomáticos norteamericanos de alto nivel se reunieron con homólogos británicos en el Hotel Majestic de París para discutir su colaboración posbélica. En esta reunión se propuso la creación de un Instituto Angloamericano de Asuntos internacionales con filiales en Londres y New York.23

Uno de los objetivos de dicho instituto era la formación de La Liga de Naciones como centro internacional donde los gobiernos dirimieran disputas y colaboraran a un clima de estabilidad y paz mundial.

Pero, la concepción del presidente Wilson sobre La Liga de Naciones era algo distinta a la que corría por los salones y pasillos de Versalles.

Wilson, hipnotizado por las ideas del "coronel" House, concebía la Liga de Naciones como el antecedente necesario de un futuro gobierno mundial que borrara las fronteras entre los países, promoviera el libre comercio, el desarrollo y la paz mundiales.25

Pero, algunos veían con gran sospecha las "enseñanzas" internacionalistas de House.

El problema consistía en que House actuaba inspirado por una ferviente admiración hacia el marxismo y el socialismo fabiano. Semejante fascinación se expresaba francamente en su novela "Phillip Dru: Administrator", en el cual House intentó describir "el socialismo tal como lo soñaba Marx".26

En julio de 1920, los diplomáticos y académicos británicos cumplieron su parte y fundaron el Instituto Real de Asuntos Internacionales en una elegante mansión denominada como la casa Chatham, como se ha dado en conocer el Instituto.27

Pero, al otro lado del Atlántico, los integrantes de "la Indagación" se tropezaron a su regreso con un clima donde había renacido con redoblada fuerza el aislacionismo y una gran hostilidad hacia toda idea relativa a la Liga de Naciones y otras de corte internacionalista nacidas alrededor de las conversaciones de París. 23

Sin embargo, aún encontraron una tabla de salvación.
Algunos integrantes de la "Indagación" se acercaron a los banqueros y abogados del casi agonizante Consejo en Relaciones Exteriores para ofrecerle sus conocimientos y sus contactos internacionales -de lo que carecían estos- a cambio del financiamiento del que tanto necesitaban.

Así, que, después de zanjar ciertas cuestiones de ego, intereses y concepciones, el 3 de febrero de 1921, los veteranos de "La Indagación" se reunieron con los antiguos comensales del Consejo con el fin de hallar un terreno común para la creación de la futura organización. Esta se fundó finalmente en julio de ese año bajo el nombre Consejo en Relaciones Exteriores, con el cual, evidentemente, los académicos de "La indagación", quisieron congraciarse con sus benefactores.23

Si revisamos la lista de los fundadores del nuevo Consejo en Relaciones Exteriores, no quedan dudas sobre la orientación del naciente "tanque pensante" y su relación con los promotores de la Reserva Federal y la élite financiera, sobre todo con J.P. Morgan, Rockefeller y los Rothschild.

En primera fila, tropezamos, claro está, con el omnipresente "coronel" Edward Mandell House, gran afecto de los Morgan y los Rockefeller.

El primer presidente del CFR sería Elihu Root, inspirador del CFR original y abogado personal de J.P. Morgan. Root, por demás, era exsecretario de la guerra del presidente McKinley, ex secretario de Estado del presidente Theodor Roosevelt y premio Nobel de la Paz por su labor a favor de la Liga de Naciones.23

Entre otros asociados de J.P. Morgan, encontramos a uno de los principales socios, Henry Pomeroy Davison (quien representó a Morgan en la famosa reunión de la isla de Jekyll donde se redactó el proyecto de ley de la FED), y a Benjamin Strong que, por demás, fue presidente del banco de la Reserva Federal de Nueva York.28

También, en la fundación del CFR estará presente una amplia representación de los intereses de los Rockefeller como, por ejemplo, Raymond Blaine Fosdick (uno de los creadores de la Liga de Naciones, presidente de la Fundación Rockefeller y mentor personal de John D. Rockefeller Jr 29 y Whitney H. Shepardson, director de la Junta General de Educación de John D. Rockefeller, vicepresidente de la International Railways de Centro América -el brazo transportista de la United Fruit Company- y director de la Carnegie Corporation.

También, se hallaban los antiguos integrantes de "La indagación", los hermanos John Foster y Allen Dulles. El primero era el todopoderoso abogado de la familia Rockefeller que será el secretario de Estado del presidente Truman. El segundo era director del banco Rockefeller-Schroeder Bank, quien llegará a ser el director fundador de la Agencia Central de Inteligencia. 30

Estaban, además, el presidente del National City Bank, Frank A. Vanderlip, y Harold Pratt, director de la Standard Oil Co., ambos de los Rockefeller. 28

Tres representantes de la Khun-Lobe & Co. de los Rothschild fueron asimismo fundadores del CFR: Paul D. Cravath, abogado de la firma, Otto H. Kahn y Paul M. Warburg. Este último había participado en la reunión de la isla de Jekyll como representante de la casa de los Rothschild y fue miembro de la Junta de directores del banco de la Reserva Federal de Nueva York. 28

Con sólo estos nombres entre los cientos de participantes en la inauguración del CFR no debe quedar duda de la influencia de los intereses de la banca internacional y de su relación estrecha con la creación de la Reserva Federal.

La influencia del CFR como "tanque pensante" no tendrá gran peso hasta que, en 1927, su financiamiento provenga de la Fundación Rockefeller, convirtiéndose prácticamente en el brazo ideológico de esta familia. No en balde, el CFR establecerá su sede en la Casa Harold Pratt de New York, un palacete adquirido por la familia Rockefeller de uno de los antiguos presidentes del monopolio familiar, la Standard Oil, y uno de los "padres fundadores" del Consejo.31

Poco después del inicio de la Segunda Guerra Mundial, en septiembre de 1939, el Consejo de Relaciones Exteriores le ofrecerá sus servicios al Departamento de Estado y este aceptará que aquel haga investigaciones y recomendaciones sin asignación formal o responsabilidad. 32

En consecuencia, el CFR creará varios grupos de trabajo, financiados por la Fundación Rockefeller a través de becas.32

En febrero de 1941, el Departamento de Estado creará la División de Investigaciones Especiales y, en muy poco tiempo, la misma estará dominada por miembros del Consejo de Relaciones Exteriores.32

Durante 1942, el Departamento de Estado creó el Comité Asesor de Política Exterior de la Posguerra en el que se diseñará el mapa del mundo que surgiría después de finalizada la guerra. Este estará integrado por varios miembros del Consejo de Relaciones Exteriores, como el Secretario de Estado Cordell Hull, el subsecretario de Estado Sumner Welles, Dr. Leo Pasvolsky, Hamilton Fish Armstrong, Isaiah Bowman, Benjamin V. Cohen, Norman H. Davis y James T. Shotwell.32

Por otra parte, otros miembros del CFR irán adquiriendo puestos en otras divisiones del Departamento de Estado como Philip E. Mosely, Walter E. Sharp, y Kirk Grayson, entre otros.

El momento culminante del Consejo llegó en San Francisco en 1945. Entonces, más de 40 miembros de la delegación de los Estados Unidos a la reunión donde se firmará la Carta de las Naciones Unidas eran miembros del CFR. Entre ellos, Alger Hiss, Secretario de Estado, Edward R. Stettinius, Leo Pasvolsky, John Foster Dulles, John J. McCloy, Julius C. Holmes, Nelson A. Rockefeller, Adlai Stevenson, Joseph E. Johnson, Ralph J. Bunche, Clark M. Eichelberger, y Thomas K. Finletter.32

Para 1945, el Consejo de Relaciones Exteriores, diversas fundaciones y otras organizaciones entrelazadas con el mismo habrán tomado prácticamente las principales posiciones en el Departamento de Estado de EE.UU.32

Por demás, al revisar la lista de miembros del CFR desde su fundación hasta nuestros días, es sorprendente ver que al mismo no sólo ha pertenecido lo más conspicuo de la élite bancaria, corporativa y académica americana sino los más importantes funcionarios gubernamentales y políticos de a nación.

Desde la década de los 30, la gran mayoría de los presidentes, vicepresidentes y secretarios de Estado americanos han sido miembros del CFR. 33

De igual forma, los más influyentes senadores, congresistas y gobernadores estatales, diplomáticos, funcionarios, asesores, etc. del gobierno norteamericano (incluyendo la mayoría de los funcionarios y directivos de la Reserva Federal) son o han sido miembros del CFR. 34

Ello demuestra la estrechísima relación entre el CFR, la banca y la Reserva Federal, y su inmensa ascendencia sobre el gobierno norteamericano.

Cualquiera diría que lo lógico fuera que la influencia de la banca y sus organizaciones sobre el gobierno norteamericano tuviera una franca tendencia de derecha, conservadora, procapitalista y proamericana, sobre todo, anticomunista. Pero, paradójicamente, parece ser todo lo contrario.

Al leer las cartas con que abrimos este artículo y otras que constan en los archivos del FFBI vemos que los críticos y opositores al Consejo en Relaciones Exteriores acusan a este de ser el principal centro de infiltración comunista y de enemigos de EE.UU.
Muchas de las publicaciones, actividades y relaciones del CFR parecen corroborar semejantes acusaciones.

Por ejemplo, en el editorial de la publicación inaugural de Foreign Affairs -el órgano informativo del CFR-en septiembre de 1922, el flamante presidente del Consejo, Elihu Root, escribió un panegírico contra el aislacionismo y a favor del internacionalismo. Tal escrito entusiasmó tanto al ideólogo bolchevique Karl Radek que se lo entregó a su jefe, Vladimir Ilich Lenin. Este hizo anotaciones marginales al editorial de Root y Radek le devolvió el número de Foreign Affairs al CFR como cortesía. Las anotaciones de Lenin vieron la luz años más tarde nada menos que en un ensayo de John Foster Dulles.35

En la década de los 40, algunos miembros del CFR, con gran influencia en la Administración de Roosevelt y Truman fueron identificados como comunistas y hasta como espías soviéticos. Entre estos, se hallaban, por ejemplo, Alger Hiss y Currie Lauchlin y Owen Lattimore.32

Ello motivó al senador Joseph McCarthy, entre muchos otros hechos, a iniciar su campaña contra la penetración comunista del Departamento de Estado.

En 1950, McCarthy hizo graves acusaciones al Departamento de Estado -dominado a la sazón por miembros del CFR- al decir:

"El departamento de Estado está infestado de comunistas. Tengo una lista de 205 nombres -que le hemos hecho saber al Secretario de Estado- de miembros del partido comunista quienes, sin embargo, siguen trabajando y configuración de la política del Departamento de Estado. 36
Desde su fundación, prominentes representantes del comunismo y el antiamericanismo han sido agasajados en la sede del CFR como huéspedes de honor.

Recordemos las palabras del líder indiscutible del Consejo en Relaciones Exteriores, el internacionalismo y la élite bancaria internacional, David Rockefeller.

"Durante más de un siglo, extremistas ideológicos en ambos polos del espectro político han aprovechado incidentes bien divulgados -como mi encuentro con Castro- para atacar a la familia Rockefeller debido a la excesiva influencia que dicen que la misma ejerce sobre las instituciones políticas y económicas estadounidenses.37
Dicha acusación se refiere al encuentro ocurrido en la casa Harold Pratt de New York, -el estado mayor del Council on Foreig Relations o CFR- en celebración del 50 aniversario de la ONU en 1995.38 En esta ocasión, en vez de las más altas figuras de la democracia mundial, fueron agasajados los representantes de los movimientos terroristas y gobiernos totalitarios más antinorteamericanos como, entre otros, Yasser Arafat, Jiang Zemin y Fidel Castro.

A Castro, en especial, como ya vimos, Rockefeller lo distinguió con una invitación a su casa familiar del condado de Westchester. Aquí, lo presentó a la élite social de Manhattan, representantes del jet-set, la intelligentsia y el poder financiero y político norteamericano. Sin embargo, esta no será la primera ni la última vez que Rockefeller honre al dictador cubano.38

Ello no será nuevo ni accidental.

Los representantes más destacados del CFR, como veremos, han acostumbrado a tener relaciones bastante estrechas con cabecillas de gobiernos y movimientos extremistas e incluso antiamericanos.
Entre todos esos personajes, Fidel Castro ha sido el que ha tenido la más larga y profunda relación con el Council on Foreign Relations y, sobre todo, con David Rockefeller, el principal líder del mismo y de la élite bancaria internacional.38

Precisamente, esta serie de artículos trata, tal como veremos más adelante, sobre el papel que ha jugado Fidel Castro -desde el inicio mismo de su carrera política- en la estrategia global diseñada por el Consejo de Relaciones Exteriores y en defensa de los intereses específicos del clan de los Rockefeller.


NOTAS:

En http://vault.fbi.gov/Council%20on%20Foreign%20Relations%20;  cfr1c.pdf  pag. 38
 En http://vault.fbi.gov/Council%20on%20Foreign%20Relations%20;  cfr1b.pdf  pag. 22
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LA LISTA DE CANTILLO


Alrededor de la una de la madrugada del primero de enero de 1959, los motores de varios aviones DC-3, DC-4 y C-46 atronaban el sector civil del aeropuerto de Columbia, al oeste de la capital cubana, destinado a la línea Aerovías Q.

Los vuelos regulares de esta línea aérea vinculaban la Habana con Isla de Pinos, Veracruz y varios puntos de la Florida. 1

Sin embargo, en aquella primera madrugada de 1959, los aviones que calentaban sus motores en la pista romperían la rutina. Unos se dirigirían hacia Jacksonville, Florida, y el resto se desviaría rumbo a República Dominicana.2

Según las memorias del General Fulgencio Batista, el motivo de aquellos vuelos irregulares era su salida precipitada de Cuba junto a su familia y sus más cercanos colaboradores dada la gravedad de las circunstancias políticas y militares.3

Minutos antes de que los aviones arrancaran sus motores, Batista había renunciado a su cargo de presidente de facto de la República de Cuba. Antes de partir, le había entregando el poder a una junta militar encabezada por el general Eulogio Cantillo, Jefe del Estado Mayor Conjunto del ejército cubano.2

El despachador de este singular vuelo no sería cualquier empleado de Aerovías Q, sino, precisamente, el mismísimo General Cantillo.

Una semana antes, el día de Nochebuena de 1958, Cantillo, había volado en un helicóptero hasta el Central Cuba en la zona oriental de la Isla para entrevistarse con su “acérrimo” enemigo, Fidel Castro, jefe a la sazón de la guerrilla que dominaba una extensa zona de la Sierra Maestra, en el oriente cubano. Era la segunda vez que se reunieran ambos jefes militares enemigos. La primera había sido en septiembre de ese año cuando el ya tambaleante régimen del General Batista no le quedaba otro remedio que reconocer los grupos beligerantes.2

La reunión de Nochebuena era la definitiva.

En marzo de 1958, los EE.UU. le habían retirado todo apoyo político y logístico a Batista.

El ejército estaba desmoralizado y los rebeldes tomaban la iniciativa militar y política.

Cantillo y Castro negociaron entonces la transición pacífica.

Según Castro, Cantillo le había prometido entregarle el poder y los mandos militares junto con los principales personeros del régimen batistianos para llevarlos ante la justicia revolucionaria. Ello, por cierto, parece bien dudoso, dada la involucración del propio Cantillo en todo lo que se le acusaba al gobierno de Batista.

Sin embargo, siete días más tarde, en la madrugada del primero de enero de 1959, Cantillo estaba en la pista del aeropuerto de Columbia, organizando la huida de los principales funcionarios y colaboradores del gobierno del general Fulgencio Batista.

En las manos de Cantillo, rezaba una lista negra de aquellos representantes del gobierno de Batista a los cuales se les había denegado la entrada en los Estados Unidos. A los mismos, se les había designado para los vuelos hacia ciudad Trujillo. El resto, viajaría hacia Jacksonville, Florida.2

Hacia República Dominicana, deberían partir el ya expresidente cubano Fulgencio Batista y varios de sus más cercanos colaboradores como el jefe de Policía, el general Pedraza, etc.

En el viaje hacia Jacksonville, Florida, iría el hijo mayor de Batista -quien debió abordar el avión bajo protesta, separado de su familia- junto con el jefe del ejército, el general Tabernilla, y otros funcionarios y acólitos del gobierno de su padre “autorizados” a pisar tierras norteamericanas.2

Año y medio después de la huida de los representantes del gobierno batistiano de Cuba, en agosto de 1960, en el Senado de EE.UU. aún se cuestionaba quién había sido el autor de la mencionada lista y por qué se le había prohibido a Batista la entrada a suelo norteamericano.

El 27 de agosto de 1960, comenzó a sesionar en Washington el Subcomité del Comité de lo Judiciario del Senado de los Estados Unidos, cuyo objeto era investigar la administración de las leyes de seguridad interna del gobierno norteamericano. Su presidente era el senador por Mississippi, James O. Eastland.4

El propósito del subcomité era determinar si se necesitaba una legislación remedial para contrarrestar las fisuras en la legislación sobre la seguridad interna.

Uno de los problemas más complicados que enfrentó el subcomité fue el de las autorizaciones de seguridad para trabajar en instituciones federales tan sensibles como el Departamento de Estado.

El ejemplo más desconcertante para el subcomité había sido el caso de William Arthur Wieland. 5

El llamado caso Wieland será objeto de investigaciones recurrentes y exhaustivas desde 1960 hasta 1982, utilizándose como ejemplo en investigaciones senatoriales posteriores por sus tremendas implicaciones para la seguridad interna del Departamento de Estado y el gobierno norteamericano en general.6

Wieland había ingresado en el Departamento de Estado en 1941 y ya, en 1957, había alcanzado la alta posición de Director del Buró para México y el Caribe de la Subsecretaría de Estado para América Latina.7

El problema era que la larga carrera de Wieland en el Departamento de Estado había comenzado y se había desarrollado al parecer sin las requeridas autorizaciones de seguridad. Por demás, Wieland jamás había logrado presentar siquiera los documentos de identidad imprescindibles para poder comenzar a trabajar en el Departamento.8

Nadie a ciencia cierta sabía cómo realmente se llamaba pues unas veces aparecía como William Arthur Wieland, otras como Arturo Montenegro y otras como William Montenegro.

Ello conllevó a cuestionar sensitivas decisiones en política exterior en las que estuvo implicado Wieland.

A Wieland se le señaló no sólo como el principal causante de la caída del gobierno de Fulgencio Batista en Cuba sino como, además, el promotor del ascenso y afianzamiento de Fidel Castro en el poder.

Integrantes del subcomité y varios funcionarios del Departamento de Estado que testificaron ante el mismo sospechaban que Wieland había sido el causante de la suspensión de los embarques de armas al gobierno del general Batista.9

En tanto que Director de asuntos de México y el Caribe, Wieland tuvo la posibilidad de recomendar políticas hacia los países de la región e influir en su jefe, Roy Rubottom, jefe de la subsecretaría de Estado para América Latina en el sentido de su implementación.10

Además, a Wieland, se le señalaba como el autor intelectual de la manipulación mediática internacional que convirtió a Fidel Castro, cuando aún era un desconocido jefe guerrillero en las montañas cubanas, en todo un Robin Hood moderno ante los ojos de la opinión pública norteamericana y mundial.

Al parecer, Wieland tendrá mucho que ver con la entrevista de Herbert Mathews, el reportero estrella del New York Times, a Fidel Castro en la Sierra Maestra y con el documental televisivo de la CBS sobre la guerrilla de Castro en las montañas del oriente cubano.11

Wieland habría logrado, además, sustituir al embajador ante el gobierno de Batista, Arthur Gardner, afecto al mismo, por Earl E. T. Smith, quien jugará un rol importante en la caída del régimen.4

Wieland, además, infringió las normas más elementales del Departamento de Estado al instruir a Smith -quien no tenía experiencia diplomática alguna ni sobre asuntos cubanos- que recibiera la información sobre la situación en la Isla de Herbert Matthews –admirador y, literalmente, el aeda de Castro-, en vez de un especialista del Departamento de Estado, como es de esperar en estos casos.11

Peor aún, a no pocos resultó no poco sospechoso el hecho de que Wieland y Rubbotom estuviesen en Colombia en 1948, los momentos en que Fidel Castro se destacaba como uno de los promotores de los desórdenes sociales posteriormente bautizados como el “bogotazo”.12

Algunos incluso han insinuado hasta que Wieland conocía a Castro de sus estadías en Cuba durante la década de los 40 y que tenía vinculación con agentes del COMINTERN soviético como Fabio Grobart.

En las audiencias senatoriales, una de las cuestiones que más tiempo le tomó al subcomité fue la identificación del autor de la lista negra en la que estaban inscritos los personeros del régimen de Batista a los cuales se les había prohibido la entrada en el territorio de los Estados Unidos en la mencionada madrugada del primero de enero de 1959.

Al surgir la cuestión de una lista negra, el Sr. J.G. Sourwine, jefe consejero por muchos años para el Subcomité sobre subversión y comunismo encubiertos del Senado americano 13, le preguntó a Wieland: “…Y, ¿usted dice que había una lista? ¿De dónde vino esa lista? ¿Quién la hizo, quién la inició?”14 A lo que Wieland contestó tras ciertas evasivas: “…la lista, creo que la embajada en la Habana la preparó y la envió al Departamento de Estado”. Sourwine le preguntó directamente a Wieland si no había sugerido la lista. Como en la mayoría de las ocasiones, la respuesta de Wieland será indefinida: “No lo puedo precisar, pero, no lo creo…” Sourwine precisó una vez más: "´No le pidió usted [en inglés, usted y ustedes se dice igual, de lo que se aprovecha Wieland] a la embajada que hiciera una lista de los batistianos prominentes que buscarían la entrada en Estados Unidos?” Wieland entonces contestó, “Creo que lo hicimos, sí señor.” El presidente del subcomité repitió "¿Usted cree que ‘lo hicimos’?” Y Wieland le contestó “El Departamento [de Estado] sí señor". Sourwine insistió: “Usted lo inició todo, ¿verdad?” Y Wieland replicó: “No recuerdo, señor, qué sucedió en aquellos momentos. Si fui yo, estaría encantado de decirlo…” Pero, Sourwine volvió a la carga: “¿Recuerda si se le instruyó para hacerlo?” Y Wieland confesó a medias que: “Recuerdo haber trabajado en la lista, recibí la lista pero no recuerdo si la inicié o fue alguien más”. A lo que el senador Dodd expresó que: “No entiendo el negocio ese de ‘nosotros’. ¿No sería que algunos seres humanos lo hicieron?” Wieland, con ingenuidad imperturbable, le responderá: "Sí, señor.” Molesto, el senador Dodd le recriminará: “¿Podría ayudarnos más que decir ‘nosotros’, 'no estoy seguro' y cosas por el estilo? ¿Qué hizo usted en relación con la lista? ¿Quién le dio la lista, a quién se la dio usted? Me parece que son preguntas sencillas.” Wieland, inmutable, manifestó que: “La lista viene de la embajada y es recibida en el Departamento [de Estado]. Pasa por muchas manos, no estoy tratando de esquivar el asunto en lo absoluto.”14

Durante horas, los senadores y el consejero del subcomité senatorial interrogarán a Wieland sin lograr sacarle a este ni la más mínima pista. Fue imposible conocer el nombre de quien ordenó o sugirió que se hiciera una lista negra de aquellos personeros del gobierno de Batista a los cuales se les prohibiría la entrada en EE.UU.

Wieland se escudará en su versión laberíntica de los supuestamente intrincados canales burocráticos del Departamento de Estado haciendo imposible conocer quién ordenó hacer la lista, quién la escribió y quién tomo la decisión final.

Las respuestas de Wieland al interrogatorio del subcomité senatorial sólo parecían indicar que la lista que Cantillo tenía en las manos en la madrugada del primero de enero de 1959 se había materializado de la nada. Esta parecía haber sido absorbida por el intrincado aparato burocrático del Departamento de Estado, el cual la puso a trabajar en forma mecánica, independientemente de cualquier política, estrategia o táctica de las relaciones exteriores del gobierno norteamericano.

Nadie en definitiva ha sabido cómo la dichosa lista –tras, supuestamente, salir de la embajada americana en La Habana, llegar a Washington, circular por todos los vericuetos de la burocracia del Departamento de estado- fue a parar a tiempo a manos del General Cantillo para que este, en el momento de la estampida de los batistianos, pudiera distribuir los pasajeros hacia los aviones que los conduciría a su destino preestablecido en aquella primera madrugada de 1959.

¿Qué relación existía entre las reuniones de Cantillo con Fidel Castro, Wieland y la lista negra del Departamento de Estado?

Una vez que hubiese despedido al exgobernante y su comitiva en el aeropuerto de Columbia, Cantillo, se nombró a sí mismo Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, exigió la renuncia del presidente del Senado y proclamó restablecida la Constitución de 1940. Siguiendo los preceptos de la misma Cantillo mandó a buscar a Carlos M. Piedra, magistrado del Tribunal Supremo, a quien le correspondía la sucesión presidencial.2

Fidel Castro había liderado el grueso de las fuerzas guerrilleras en las montañas y del movimiento clandestino en las ciudades precisamente porque, básicamente, Batista había dado un golpe de estado y derogado la constitución de 1940. Sin embargo, al enterarse de las decisiones de Cantillo, hizo su primera alocución pública por radio desde Santiago de Cuba, declarando a Cantillo traidor e inconstitucional al gobierno provisional de Piedra. Así y todo, es sorprendente cómo Castro trató a Cantillo.15

La inmensa mayoría de los jefes militares, policiales y demás funcionarios del gobierno de Fulgencio Batista que Castro logró atrapar fueron condenados al paredón de fusilamiento o a larguísimas penas de cárcel que oscilaban entre 25 y 30 años.

El general Cantillo no sólo se hallaba en la cúpula de donde se impartieron las órdenes que ejecutaron la mayoría de los militares y policías condenados sino que fue acusado de traición por el propio Castro el mismo primero de enero de 1959 supuestamente por no haberle entregado ni el poder directamente ni a los principales personeros del batistato.

Sin embargo, Cantillo recibió apenas 15 años de cárcel y, sin cumplir siquiera la mitad de su condena, logró salir de Cuba hacia EE.UU. con toda su familia en la década de los sesenta.2

Al parecer, Cantillo conocía lo que le esperaba cuando fue detenido por José Ramón “el gallego” Fernández, dejándose conducir por este en la forma más desenfadada del mundo.16

En cuanto al caso Wieland, durante el transcurso de más de 2 años, se acumularon multitud de hechos dudosos en torno a su figura y actuación dentro del Departamento de Estado. No pocos lo acusaron de ser un agente provocador del comunismo internacional. Será entonces que, en contra de todos los procedimientos y compartimentaciones del ejecutivo norteamericano, el Secretario de Estado Dean Rusk (miembro destacado del Council on Foreign Relations o CFR, amén de fideicomisario de la Fundación Rockefeller) y el propio presidente J.F. Kennedy, saldrán en defensa de Wieland, quienes lo declararán un funcionario confiable del Departamento de Estado. 17

Así se acallará todo el largo proceso del caso Wieland, aunque se dejarán todas las interrogantes del mismo flotando en lo imponderable.






NOTAS


Foto: El General Cantillo y el Magistrado Piedra enhttp://baracuteycubano.blogspot.com/2010/09/entrevista-de-emilio-ichikawa-al-sr.html

1. http://www.timetableimages.com/ttimages/qaw.htm

2. Entrevista con Fulgencio Rubén Batista y Godínez. http://www.eichikawa.com/entrevistas/Fulgencio_Batista.html

3. Cuba Betrayed. Fulgencio Batista Page 136 .http://www.questia.com/PM.qst?a=o&d=54321978

4. COMMUNIST THREAT TO THE UNITED STATES THROUGH THE CARIBBEAN HEARINGS http://www.latinamericanstudies.org/us-cuba/gardner-smith.htm

5. STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

6. STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, page iii http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

7. STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, Page 97 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

8. STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, Page 92 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

9. STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, Page 140 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=

10. STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, Page 93 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=

11. STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, Page 161 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=

12. STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, Page 115 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=

13. http://articles.chicagotribune.com/1986-07-24/news/8602230391_1_communist-party-reno-house-committee

14. STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND…page 163, http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

15. DISCURSO DE FIDEL CASTRO RUZ EL 8 DE ENERO DE 1959 http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f080159e.html

16. Interview with José Ramón Fernández, July 15, 1985 page 45http://merrick.library.miami.edu/cdm/compoundobject/collection/chc0189/id/1768/rec/31

17. The President's News Conference October 9, 1963 http://www.presidency.ucsb.edu/ws/index.php?pid=9460#ixzz1qQdUBqOf


Los oscuros orígenes de William Wieland alias Arturo Montenegro.

En el 2001, Eric Paul Roorda escribió un acucioso artículo titulado “McCarthistas en Camelot: La ‘pérdida’ de Cuba, la homofobia y el escándalo de Otto Otepka en el Departamento de Estado de Kennedy”. En el mismo, el autor denuncia la injusta “cacería de brujas” de la cual fueron objetos miles de funcionarios del Departamento de Estado bajo la sospecha de homosexualismo y/o de ser comunistas(1)

El artículo se concentra en el enfrentamiento del presidente John F. Kennedy y el Secretario de Estado Dean Rusk contra el Subcomité del senado para la Seguridad Interna (Senate Internal Security Subcommittee o SISS en inglés).

El SISS comenzó sus funciones en 1951 para investigar la administración de las leyes relacionadas con la seguridad interna de los EE.UU. y las actividades subversivas contra estos. Su creación fue consecuencia directa del llamado macartismo.

Hoy día, el macartismo es considerado como una irracional “cacería de brujas”, mayormente motivada por acusaciones de deslealtad, subversión o traición a la patria, basadas en prejuicios o malas intenciones antes que en evidencias.

De hecho, en la década de los 50, muchos profesionales, intelectuales, pedagogos, artistas y funcionarios, entre otros, fueron víctimas inocentes de persecuciones y represiones engendradas por prejuicios, intrigas, paranoias y hasta vendettas en medio de la histeria anticomunista generada por la “amenaza roja” durante la guerra fría.

Pero, lo que menos se ha destacado es que condujo al descubrimiento de varias redes de espionaje en lo profundo del gobierno norteamericano.

El macartismo fue el resultado lógico de la agudización de la Guerra Fría con la expansión soviética por Europa del Este, el primer ensayo nuclear de la URSS, la revolución comunista en China en 1949 y la Guerra de Corea.

El problema real residía en el hecho que todas las organizaciones afiliadas de una u otra forma al COMINTER (la Tercera Internacional Comunista) eran en realidad instrumentos de espionaje y subversión por parte de la URSS(2).

Durante la larguísima administración de Franklin Delano Roosevelt (FDR), había ocurrido un franco acercamiento a la URSS, a los comunistas chinos de Mao Zedong y al movimiento comunista internacional en general bajo la excusa de ser aliados en la guerra contra las potencias del Eje, i.e., Alemania, Italia y Japón(3).

El acercamiento del gobierno americano al comunismo internacional les dio carta blanca a personas de filiación de izquierda y hasta miembros del partido comunista para ingresar ampliamente en las agencias del gobierno americano, los medios, los predios académicos, etc. (4)

En 1950, el senador Joseph McCarthy ganó la atención de la opinión pública sobre la peligrosa influencia de los comunistas en el Departamento de Estado, la cual incidía negativamente en la política exterior americana.

Uno de los argumentos más poderosos de los macartistas fue la llamada “pérdida” de China.

Para los macartistas, la “pérdida” de China fue causada principalmente por la negativa del Departamento de Estado a continuar ayudando al gobierno nacionalista de Chiang Kaishek, lo que propició la caída de este y el ascenso al poder de los comunistas liderados por Mao Zedong en Pekín.(5)

Al calor de las denuncias contra el Departamento de Estado sobre la “pérdida” de China, en diciembre de 1950, se crea el Subcomité del senado para la Seguridad Interna o SISS. El mismo será muy conocido popularmente como casi un tribunal protofascista a través de las películas de Hollywood, que nunca le perdonará el acoso de que fueron objeto muchos creadores cinematográficos.

Sin embargo, el SISS centró sus investigaciones en las agencias del gobierno y en el Departamento de Estado específicamente.

Un decenio después de su creación, en 1960, el SISS renovó sus ataques al Departamento de Estado con el argumento esta vez de la “pérdida” de Cuba (1).

Al subcomité senatorial habían llegado denuncias sobre la intervención de funcionarios del Departamento de Estado en la caída del gobierno de Fulgencio Batista en Cuba y el ascenso de Fidel Castro al poder.

La cabeza visible de esta pretendida conspiración era William Arthur Wieland, a la sazón Director del Buró para México y el Caribe de la Subsecretaría de Estado para América Latina.

A Wieland, entre otras muchas cosas, se le acusaba de haber sido el principal causante de la caída del gobierno de Batista, del ascenso al poder de Fidel Castro, además de ser comunista y homosexual por añadidura.

Roorda considera que el caso Wieland fue resultado de los ciegos prejuicios del macartismo y la homofobia.

En 1962, informes sobre las investigaciones del SISS sobre “la pérdida de Cuba” y el caso Wieland se filtraron a la prensa y toda una tormenta mediática se cernió sobre el gobierno de John F. Kennedy precisamente en medio de la crisis de los misiles (6).

Es cierto que a nombre del macartismo se generaron demasiadas injusticias y se exacerbó la homofobia tradicional. Sin embargo, si observamos de cerca los hechos que rodearon el caso Wieland, veremos que este va mucho más allá del macartismo, la cacería de brujas, la histeria anticomunista, la homofobia, el anticristo e, incluso, de la propia persona de William Wieland.

………………………………………………….

El 27 de agosto de 1960, comenzó en Washington una nueva ronda de sesiones del Subcomité para la Seguridad interna o SISS, del Comité de lo Judiciario del Senado de los Estados Unidos. (7)

El SISS se concentró esta vez, entre otras cuestiones, en las fallas de los procesos de autorización de seguridad para trabajar en instituciones federales.(8 )

El caso más peliagudo para el subcomité senatorial fue el de William Arthur Wieland, quien había sido propuesto para un cargo consular en Alemania sin tener las autorizaciones de seguridad correspondientes.

Lo peor de todo fue que, en el curso de la investigación, se descubrió que Wieland había trabajado durante casi 20 años, había sido promovido múltiples veces y había alcanzado influyentes cargos en el Departamento de Estado sin tener las más elementales autorizaciones de seguridad ni la capacitación para ello.

La investigación subsiguiente de las fallas de la autorización de seguridad en el caso Wieland trajo a primer plano el problema de la “pérdida” de Cuba, así como sospechas sobre la posible afiliación comunista e incluso “perversiones” sexuales del funcionario de marras.

En realidad, nadie en el Departamento de Estado o en ninguna agencia del gobierno podía decir a ciencia cierta quién era y cuál era el verdadero origen de William Wieland. De arrancada, él mismo afirmará que nunca tuvo un certificado de nacimiento debido a un “error burocrático” al nacer, excusa idónea para conspiradores natos como él. (9)

En diversas etapas de su vida, William Wieland había aparecido en distintas circunstancias y lugares con nombres diversos. Por ejemplo, aunque asegura haber sido bautizado con el nombre de William Richard Wieland, desde su entrada en el Departamento de Estado, utilizaba el de William Arthur Wieland. En su juventud, se hizo llamar indistintamente Arturo Montenegro, Guillermo Montenegro y William Montenegro.(9)

La mayor parte de la información sobre la vida de Wieland antes de ingresar al Departamento de Estado se basa exclusivamente en declaraciones suyas, que nadie jamás ha intentado o podido comprobar.

A falta de un certificado válido de nacimiento, sólo es posible reproducir el propio testimonio de Wieland quien asegura que nació en New York en 1907. (9)

Según su propia leyenda, el padre biológico de Wieland murió en 1911, cuando éste sólo contaba cuatro años de edad. Tras cuatro años de luto, su madre se casó con un americano venezolano llamado Guillermo Arturo Montenegro, del cual el joven William sacará su alias hispano.

A la década de los 20, la familia Wieland Montenegro se mudará para la Habana.(9)

Wieland afirma que su educación transcurrirá entre la Habana y los EE.UU., bajo una dudosa certificación de nacimiento en la que aparece bajo el nombre de William Montenegro.(10)

En 1927, Wieland se enlistó en el cuerpo de la caballería norteamericana y, para ello, entregó un certificado de nacimiento falsificado para -afirma él mismo- ocultar su edad. Nada se sabe de su fugaz vida militar, que terminó en 1928. (11)

Tras la muerte de su madre en 1930, Wieland reaparece en La Habana y, según sus propias palabras:

Trabajé por un año en la compañía General Electric allí (Cuba) y, después, trabajé durante un año en la Cuban Electric Company en La Habana. Más tarde, enseñé español e inglés a cubanos y americanos, ...hasta que me uní al Havana Post en 1932. ... Pasé sólo un año en la Universidad (de Villanueva) ...Creo que ella (la señora Clara Pessino) se convirtió en dueña y redactora (de Havana Post). (12)
Pero, como en casi todos sus testimonios, todo lo relacionado con Wieland será confuso e indefinido.

En los registros de las audiencias senatoriales sobre “La amenaza comunista a los EE.UU. a través del Caribe" -que investigaban la participación de funcionarios del Departamento de Estado norteamericano en la instalación de Fidel Castro en el poder- se pueden leer testimonios como el siguiente:

No parece inadecuado clasificar a la descripción de Wieland de su carrera cubana como "confusa", tal vez, incluso "turbia". A partir de 1932, dijo estar en "periodismo", pero esto es todo lo que se puede decir. En 1933 o 1934, los empleados del periódico para el que [presuntamente] trabajaba tomaron el mismo en un incidente que sin duda se destacaría en la memoria de un empleado. Wieland no podía "recordar" ese incidente. Pero su puesto como "periodista" puede utilizarse para explicar -tanto honestamente como todo lo contrario- aquellas relaciones que no podrían ser de otra manera explicadas o negadas.

Por ejemplo, Mario García declaró que Wieland era miembro del ABC, una organización revolucionaria cubana. Él (Wieland) también negó que fuera el oficial de enlace entre Sumner Welles y el ABC. Él (Wieland) admitió conocer el líder de ABC, Martínez Sáenz, pero sólo como un periodista que cubría la ABC. Todo lo cual no es concluyente. Sin embargo, es justo recordar que, cuando se le preguntó su opinión bajo juramento sobre el testimonio de Wieland, Otto Otepka, el funcionario de seguridad del Departamento de Estado respondió: “Creo que él mintió, sí, señor”.

La investigación de Otepka sobre Wieland fue impuesta claramente al Departamento de Estado por una persona de influencia considerable que, como Otepka declaró, hizo "... una acusación específica... de que tenía información de que el Sr. Wieland era un comunista conocido... " como Guillermo o Arturo Montenegro”.(13)
En tal sentido, había quienes llegan a acusar a Wieland de ser un agente estalinista entrenado por “Fabio” Grobart, dirigente comunista cubano polaco judío. Sin embargo, como todo lo relacionado con Wieland-Montenegro, no existe una clara documentación sobre el asunto.

De hecho, durante los interrogatorios del SISS, Wieland negó no sólo que conociera a Fabio Grobart, sino que nunca había oído hablar del mismo. El problema era que Grobart era uno de los agentes soviéticos mejores conocidos por la inteligencia y el Departamento de Estado americanos desde la década de 1930, amén de uno de los dirigentes comunistas más destacados en Cuba, por lo que Wieland, como director de la oficina del Caribe, debería tener información privilegiada sobre el mismo.(14)

Al parecer, el primer vínculo conocido de Wieland con el Departamento de Estado –y posiblemente con el Consejo en Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations o CFR) fue Benjamin Sumner Welles.

Sumner Welles es una de las más importantes y controvertidas personalidades de la política norteamericana. De hecho, se le considera el principal estratega internacional durante la presidencia de Franklin Delano Roosevelt, teniendo gran parte de la responsabilidad en el diseño del mundo de la posguerra. (15)

Sumner Welles era descendiente de una de las más familias de mayor prosapia dentro del estáblishment americano y estaba emparentado con los Roosevelt.

Welles ingresó en la carrera diplomática durante la primera guerra mundial, convirtiéndose rápidamente en especialista de asuntos latinoamericanos.

Fuera del Departamento de Estado, Sumner Welles formó parte del grupo fundador del Council on Foreing Relations o CFR en 1921, siendo uno de sus miembros más distinguidos hasta su muerte en1961. (16)

Como hemos dicho en otros artículos pertenecientes a esta serie, publicados en este blog, el CFR es el "tanque pensante" más importante de EE.UU. y posiblemente del mundo: El mismo agrupa las 4,000 personas más influyentes del mundo político, financiero, académico e intelectual de EE.UU. Su misión ha consistido en diseñar básicamente –a veces de forma indirecta y, otras, directamente- la política externa del gobierno americano (y en consecuencia, la interna). (17)

Puede afirmarse que Welles ha sido uno de los miembros más conspicuos del CFR, participando en la creación de la Liga de naciones tras la primera guerra mundial, la Organización de naciones unidas tras la segunda, amén de ser uno de los diseñadores del mapa político del mundo de la segunda posguerra. (18)

En 1921, el secretario de Estado Charles Evans Hughes designa a Welles al frente de la División de asuntos latinoamericanos. En 1924, el presidente Coolidge lo envía a Honduras como mediador entre los partidos que se disputan el gobierno.(18)

Tan pronto como Franklin Delano Roosevelt asume la presidencia en 1933, asigna a Welles el cargo de secretario ayudante para asuntos latinoamericanos.(18)

Roosevelt jamás pudo designar a Welles como Secretario de Estado por la tremenda influencia política del secretario en funciones, Cordell Hull. Sin embargo, el presidente lo tendrá como su principal asesor en política exterior, dándole un protagonismo que resentirá el verdadero canciller Hull. Este devendrá en enemigo jurado de Welles y, finalmente, tendrá una entusiasta participación en su defenestración.

La cuestión cubana fue uno de los asuntos más apremiantes en política exterior que encontró Roosevelt al inaugurarse en la oficina oval.

Las pretensiones del presidente Gerardo Machado por aferrarse fraudulentamente en el gobierno cubano y el demoledor impacto del crack del 29 en la Isla -que deshizo los inmensos logros del primer gobierno de Machado- provocaron la crisis social que había sumido el país en la anarquía.

En Washington, el intenso lobismo de don Fernando Ortiz había llamado la atención del gobierno americano sobre la situación cubana. Roosevelt decide despachar entonces a Welles como su enviado especial dada su previa experiencia mediadora en Honduras y su conocimiento de la región, amén de su perfecto español.

La gestión diplomática de Sumner Welles en Cuba será de corta duración pero su onda expansiva llegará casi intacta hasta el momento presente.

Es cierto que Welles será el autor de la derogación de la enmienda Platt a la constitución cubana que “legalizaba” la prerrogativa norteamericana de intervenir militarmente en Cuba. (19)Sin embargo, la gestión de Welles sentó las bases de todo cuanto ocurrirá en la Isla a partir de 1933 hasta el momento presente.

Welles llegará a Cuba el 8 de mayo de 1933 y le prometerá inicialmente a Machado el apoyo norteamericano. Sin embargo, Welles actuará literalmente como un gobernador interventor, pasando por encima a la autoridad presidencial, lo que provocará una fuerte reacción del presidente cubano. Finalmente, ambos hombres serán incapaces de llegar a un acuerdo y, como la soga se parte por su porción más débil, Welles forzará la salida de Machado en junio de 1931.(20)

Welles intentará llenar el vacío de poder con la fugaz presidencia de Carlos Manuel de Céspedes. Sin embargo, este será depuesto apenas 2 meses después de su juramento por la llamada "revuelta de los sargentos" que, orquestada por el propio Welles.

Al decir del poeta Lorenzo García Vega , la “revuelta de los sargentos” le dio la entrada a la “chusma” al gobierno y al ejército cubano, inaugurando una era superlativa de corrupción a todos los niveles de la superestructura política dominada por la violencia y el gansterismo político. Este proceso fue el que preparó el advenimiento de Fidel Castro, el producto supremo de la violencia y la corrupción política.(21)

Welles le dio a Batista (el “mulato lindo” que, según las malas lenguas, resultaba irresistible al enviado de Roosevelt) (22) el papel de “hombre fuerte” de la política cubana durante el próximo cuarto de siglo, lo que, en última instancia, propiciará el advenimiento del régimen de Fidel Castro.

Igualmente, Welles será también quien facilite la entrada al Departamento de Estado a William Wieland, la cabeza visible de la trama que llevará a Castro a tomar el poder absoluto en Cuba.

Nadie en realidad sabe cómo Sumner Welles llegó a conocer al oscuro y equívoco reportero Guillermo Montenegro Wieland, pero existen oscuros rumores sobre la relación entre ambos hombres.

Huelga decir que, todavía en la década de los 60, y por tres más décadas por venir, en general, dado el puritanismo reinante, existía el prejuicio muy generalizado de que cualquier funcionario del gobierno con “desviaciones sexuales” podía ser objeto del chantaje o la seducción por parte de agentes enemigos, representando, por tanto, un “altísimo riesgo” para la seguridad.

Aunque, para ser justos, hay que reconocer que todos seres los humanos somos débiles y los heterosexuales son tan proclives al chantaje o la seducción sexual como los homosexuales o quizá más aún, como lo demuestra la historia.

Ahora bien, entre las calumnias preferidas para iniciar una intriga contra cualquier enemigo o competidor político estaba la acusación de comunista y/o homosexual. Sobre todo, desde la década de los 50, existirá el prejuicio generalizado sobre la relación sine qua non entre ambas “condiciones”.

Wieland, acusado de “riesgo a la seguridad” será consecuentemente objeto de sospechas sobre sus tendencias tanto ideológicas como sexuales. Por esa razón, gran parte de la investigación del subcomité senatorial para la seguridad interna o SISS se centró en la vida personal de Wieland.

El SISS había recibido testimonios de que Wieland era el "preferido" (fair-haired boy dicen las transcripciones en inglés, que, en este caso, resulta más bien peyorativo) de Sumner Welles en La Habana, quien le habría ayudado a obtener su trabajo con la AP y habría sido determinante en su ingreso en el Departamento de Estado en 1941.

J.G. Sourwine, jefe consejero del SISS por muchos años, se empeñó en averiguar el carácter de las relaciones de Wieland con el exsubsecretario de Estado, Sumner Welles, cuya homosexualidad le había obligado a dimitir en 1943:

Weiland negó de principio a fin que fuera el "preferido" de Welles.

Sr. Sourwine: ¿Usted tiene conocimiento de cualquier persona que se refirió a usted como "preferido" (fair-haired boy ) de Sumner Welles en La Habana?

El Sr. Wieland: No, señor.

El Sr. Sourwine: Se ha declarado que a Ud. se le conoció... como funcionario del gobierno, ¿está usted consciente de que la desviación sexual y la homosexualidad, especialmente entre los empleados, se considera como un problema de seguridad muy especial?

El Sr. Wieland: Sí, señor...

El Sr. Sourwine: ¿Alguna vez ha estado usted involucrado con este problema de alguna forma?

El Sr. Wieland: No, señor. (23)

Homofobia dominante aparte, lo confuso era que el relato de Wieland sobre la frecuencia de sus contactos con Welles cambió sensiblemente entre el comienzo y el final de su testimonio.

En su primera comparecencia ante el SISS, Wieland testificó que había estado sólo en "una o dos" cenas en las que Welles estuvo presente y había entrevistado a este "una o dos veces". Este relato cambió substancialmente a su regreso ante el Subcomité. De hecho, cambió radicalmente entre el comienzo y el final del testimonio del segundo día:

Senador Dodd: ... Mi recuerdo es que usted dijo que lo entrevistó (a Welles) una vez o dos veces con otros periodistas. ¿Se acuerda de eso?

Sr. Wieland: No, señor. Creo que dije que lo vi de vez en cuando en su oficina. Podría haber sido un par de veces a la semana, en realidad...

Senador Dodd: Debo decirle que hay gente que asegura que usted lo veía todo el tiempo y que usted era su amigo íntimo, que se jactaba de su amistad... esas personas han dicho que usted lo conocía muy bien... y todo el mundo en La Habana que conoció Welles era muy consciente de ello en aquellos momentos.

Sr. Wieland: Señor, yo hablé con el señor Welles, como he dicho, en una serie de ocasiones como periodista. Él siempre fue muy amable y atento...

Senador Dodd: He entendido que usted ha dicho que no tenía más que un conocimiento casual (con Welles)... Recuerdo las declaraciones hechas bajo juramento por otras personas que estaban en La Habana en aquellos momentos y me da la impresión de que, efectivamente, usted le conocía muy bien y que no era ningún secreto...

Sr. Wieland: No era ningún secreto no señor, eso es completamente cierto ...(24)

En octubre de 1933, habiendo “estabilizado” la situación de la Isla, Sumner Welles regresaró a Washington.

Según algunos, Welles no sólo le legará la embajada norteamericana en Cuba a Jefferson Caffery, quien, hasta el momento había fungido como vicesecretario de Estado norteamericano. También le cederá a su “preferido” William Arturo Wieland Montenegro. (1)

A Caffery, le perseguirá la “maldición” de Welles y, durante su estancia en La Habana será acusado repetidamente de “perversión sexual”. (1)

Según ciertas fuentes, Caffery se rendirá ante los, al parecer, irresistibles encantos de Wieland y sostendrá un intenso romance durante todo su período de embajador en Cuba, convirtiendo la embajada norteamericana en centro de escándalo de la Habana de entonces. (25)

En 1937, Caffery terminará su misión en Cuba y regresará a Washington. Sin embargo, parece ser que Wieland no perdió su condición de “fair-haired boy”.

Pocos meses después de la partida de Caffery, Wieland es expulsado del Havana Post por plagiar historias de la Associated Press. (26)

Sumner Welles -ahora encumbrado como subsecretario de Estado norteamericano y principal figura de la política exterior norteamericana- llevará a su “preferido” de la Habana como suvenir a Washington. (25)

Moviendo influencias, Welles situará a Wieland –ahora sólo William- muy cerca de sí, como reportero para cubrir el Departamento de Estado. Wieland comenzará así a trabajar nada menos que en la Associated Press, que no mostrará el más leve resentimiento por el pasado plagiario de su flamante adquisición. (26)

Sin embargo, la estrella de Sumner Wells se verá acosada por toda una serie de escándalos que estremecerán Washington.

La fuerte influencia de Welles sobre el Departamento de Estado había provocado la escisión de los funcionarios del mismo en dos facciones, una fiel al secretario de Estado, Cordell Hull y, la otra, afecta al subsecretario Welles. Hull, aunque camarada de Welles en el Consejo en relaciones exteriores (Council on Foreign Relations o CFR), siempre vio a este como un enemigo político

De hecho, Welles será también responsable de que el Departamento de Estado sea inundado e influenciado fuertemente por el CFR -tanque pensante que comenzó a ser fuertemente financiado principalmente por la Fundación Rockefeller- el cual, a partir de estos momentos, se convertirá en el centro desde donde se diseñará la política exterior norteamericana. (17)

Bajo Welles, igualmente, si creemos los ataques contra su persona, ingresará un importante grupo de gays con tendencia de izquierda que promoverán el acercamiento a la URSS y los comunistas en general.

Ahora bien, supuestamente, en 1940, de regreso del funeral de William Bankhead, el Presidente de la Cámara de representantes, Sumner Welles, bajo el efecto del alcohol y los barbitúricos, acosó sexualmente a varios camareros afroamericanos del tren donde viajaba.

El secretario de Estado, Cordell Hull, ya sea por puritana indignación, venganza o como parte de la intriga, despachó al embajador William Christian Bullitt, Jr., persona de confianza de FDR pero enemigo acérrimo de Welles (27) para que le informara al presidente sobre los “hechos” del tren. Sin embargo, Roosevelt desestimará sus acusaciones y hasta lo despedirá de su cargo.

Pero, Bullitt no cejará en su empeño y, personalmente, comenzó una campaña de intrigas que acosarán la figura política de Welles el resto de su vida. (28)

Otros aseguran que Welles no pudo refrenar su conducta indecorosa –de hecho, el resto de su vida se vio envuelto en varios escándalos del mismo corte- aun cuando el propio Roosevelt le había asignado guarda espaldas y agentes del FBI para controlarlo. (29)

Aún así, Welles participará durante 1942 en el Comité Asesor de Política Exterior de la Posguerra del Departamento de Estado, que se ocupará de diseñar el mapa del mundo que surgiría después de finalizada la guerra. (30)

En medio de la tormenta política y mediática que lo perseguirá, en1941, parece ser que Sumner Welles logrará ingresar a su protégé William Wieland en el servicio exterior, como hemos dicho, pasando por encima de todos los procedimientos establecidos y sin siquiera él mismo conocer bien los orígenes del mismo.

Ahora bien, el informe del Subcomité senatorial para la seguridad interna o SISS subraya que: “es interesante que el Sr Wieland hubiera jurado su cargo dos días antes de llenar el formulario de solicitud de empleo en el Departamento de Estado.”

Wieland había sido propuesto para un trabajo en la embajada americana en Brasil por su conocimiento del portugués, aunque carecía de toda calificación para el cargo

Sin llenar la solicitud de empleo ni pasar examen ni siquiera la imprescindible verificación de antecedentes, Wieland simplemente juró su cargo, 2 días después, llenó el formulario y partió apresuradamente a cubrir su flamante cargo. (31)

“Por razones inexplicables, la solicitud y la entrada del Sr. Wieland en el Departamento de Estado estuvieron marcadas por una urgencia inusual, como si alguna persona o personas estuvieran muy ansiosos por obtener para él un aumento de casi el 100 por ciento de su salario. Esta premura fue tal que las precauciones normales de chequeo fueron ignoradas. En el formulario de su solicitud, que llenó el 4 de junio de 1941, no existía ninguna disposición para que declarara su antiguo nombre, Guillermo Arturo Montenegro, el que había adoptado cuando su madre contrajo un nuevo matrimonio tras la muerte de su padre.”(26)

Otra de las cosas que llamaron la atención de los senadores del subcomité fue el formulario de solicitud de ingreso al Departamento de Estado que llenó Wieland estaba marcado con la extraña especificación de que “no es necesario certificado de nacimiento”.(32) Wieland jamás había podido siquiera entregar un certificado de nacimiento válido, apareciendo en distintos épocas y lugares con nombres y alias diversos.

Con inusitada urgencia, Wieland será despachado Brasil como agregado de prensa sin las calificaciones mínimas de su cargo y con un desmesurado sueldo que escandalizará a sus colegas.(33)

En el informe sobre la Seguridad interna del Departamento de Estado, se menciona el caso de Wieland como el más destacado en cuanto a la violación de los procedimientos de ingreso:

(Wieland) Fue nombrado sin ningún tipo de control de seguridad. Su nombramiento fue hecho efectivo antes incluso de llenar cualquier forma de una aplicación, falsificando su solicitud de empleo por omisión. Al llenar luego un formulario de ampliación de la historia personal, falsificó por omisión directa de datos. (34)
Wieland, casualmente, entró a trabajar en el Departamento de América Latina bajo la dirección Lawerence Duggan -miembro del Council on Foreign Relations (CFR) como Welles- que, tiempo después, fue acusado de agente del KBG soviético. (Duggan, coincidentemente, "se cayó" por una ventana de un hotel de Manhattan en día que debía comparecer para testificar ante un comité investigador del Senado en 1948.) (35)

El SISS descubrió que, "como connotado protégé de Sumner Welles, Wieland "ganó" cuatro promociones en nueve meses".(36)

Al parecer, Welles tenía gran premura por poner a su "fair-hairy boy" a buen recaudo. Los ataques a su persona -debidos en gran medida por su conducta realmente indecorosa, homofobia aparte- comprometieron grandemente su posición en el Departamento de Estado y el propio gobierno de del presidente Roosevelt. Este se vio finalmente obligado a aceptar la renuncia de su principal asesor político en 1943. No obstante, Welles, desde el CFR, continuará siendo uno de los principales estrategas de la política exterior norteamericana hasta su muerte.

A la renuncia de Welles, Wieland estará a salvo en la embajada americana de Río de Janeiro. Sin embargo, a estas alturas, aparecerá uno de sus más acérrimos enemigos, el embajador William Douglas Pawley.

Pawley fue pionero de la aviación en Cuba y China (fundador de los Tigres Voladores), empresario global, diplomático en el Perú y Brasil, asesor de los presidentes Roosevelt, Truman, Eisenhower y Nixon; uno de los arquitectos de la política encubierta de EE.UU., golpista contra los gobiernos de Guatemala y Cuba, agente encubierto de la CIA, organizador de los exiliados cubanos para la invasión de Bahía de Cochinos, crítico del presidente Kennedy, amigo de Clare Boothe Luce, del director de la CIA Allen Dulles, del director del FBI J. Edgar Hoover, del secretario de Estado George C. Marshall, del senador James Eastland y de varios dictadores extranjeros. Pawley era uno de los nombres más destacados de la lista de testigos para las audiencias del senado sobre el asesinato del presidente Kennedy en el momento en que, según la versión oficial, decidió suicidarse.(37)

Durante las audiencias del SISS entre 1960 y 62, William Pawley será uno de los principales acusadores de Wieland en el caso de la “pérdida de Cuba”, reproduciendo el papel que él mismo había jugado diez años antes durante las investigaciones sobre la “pérdida de China".

William Pawley, informó a Eisenhower y al Departamento de Estado sobre las actividades izquierdistas de Wieland. Pero, sus advertencias fueron ignoradas.

El propio Pawley escribió:

...después de haber estado en Río de Janeiro durante unos meses, llegué a tener cada vez más la opinión de que (El agregado de prensa en nuestra embajada fue William A.) Wieland no estaba llevando a cabo sus funciones de una manera que no me pareció, para ser adecuado, en el mejor interés de los Estados Unidos. Después de tratar de obtener medidas correctivas y en su defecto, pedí su traslado. (38)
Para sorpresa de Pawley, Wieland, en cambio, fue sorpresivamente promovido y enviado a Bogotá en 1948, reconociéndose como uno de los intocables del Departamento de Estado. (38)

A poco de comenzar su trabajo diplomático en Bogotá, los destinos de William Wieland y Fidel Castro “coincidirán”.

En abril de 1948 será cuando Castro se inicie como agente provocador internacional al participar en el asesinato del líder popular Eliécer Gaitán y cooperar activamente en la instigación del “bogotazo”, uno de los acontecimientos más importantes en la historia de Colombia. Y, en el mismo, William Richard Arthur Wieland Montenegro desempeñará nuevamente uno de sus más turbios papeles.

(Continuará)

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NOTAS

FOTO: William Arthur Wieland y Benjamin Sumner Welles

1. Eric Paul Roorda, McCarthyite in Camelot: The “Loss” of Cuba, Homophobia, and the Otto Otepka Scandal in the Kennedy State Department (pages 723–754) en Diplomatic History © The Society for Historians of American Foreign Relations (SHAFR).September 2001 Volume 31, Issue 4 http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/diph.2007.31.issue-4/issuetoc

2Leer John Earl Haynes, Harvey Klehr, and Alexander Vassiliev; Spies: The Rise and Fall of the KGB in America, Yale University Press: New Haven, CT, 2009, ISBN 978-0-300-16438-1, 548,

3 FDR and the Soviet Union; The President’s Battles over Foreign Policy by Mary E. Glantz, February 2005 Modern War Studies Cloth ISBN 978-0-7006-1365-6,

4http://spectator.org/archives/2002/02/11/the-demolition-of-franklin-roo y http://whatreallyhappened.com/WRHARTICLES/pearl/www.geocities.com/Pentagon/6315/fdr.html

5 The Institute of Pacific Relations and the Betrayal of China en http://www.dcdave.com/article5/120207.htm

6 John F. Kennedy: The President's News Conference http://www.presidency.ucsb.edu/ws/index.php?pid=9460#ixzz1qQdUBqOf

7 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 99 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num

8 .(En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 99 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num

9 En Milestones in William Arthur Wieland's Life en http://www.miamiherald.com/2009/01/02/834781/milestones-in-william-arthur-wielands.html

10 Latin American Political Yearbook, Volume 5 By Robert G. Breene, Jr., Robert G. Breene p. 213 http://books.google.com/books?id=67EoU5ImPqgC&dq=%22William+Arthur+Wieland%22&q=Wieland#v=snippet&q=Wieland&f=false

11 ) Latin American Political Yearbook, Volume 5 By Robert G. Breene, Jr., Robert G. Breene p. 214 http://books.google.com/books?id=67EoU5ImPqgC&dq=%22William+Arthur+Wieland%22&q=Wieland#v=snippet&q=Wieland&f=false

12 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 99 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num

13 ) Latin American political yearbook, Volume 5 By Robert G. Breene, Jr., Robert G. Breene. Latin American News Syndicate, 2004. P-215

14 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 102 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num

15 Secret Affairs: Franklin Roosevelt, Cordell Hull, and Sumner Welles by Professor Irwin Gellman Johns Hopkins University Press, Mar 1, 1995 P 341 y ss.

16 http://www.nndb.com/org/505/000042379/

17 Ver en los archivos de este blog LA CONSPIRACIÓN CUBANA (OCHO) EL COUNCIL ON FOREING RELATIONS (CFR) en http://havanaschool.blogspot.com/2011/09/la-conspiracion-cubana-ocho-el-council.html

18 Sumner Welles, Postwar Planning, and the Quest for a New World Order, 1937-1943 By Christopher D. O'Sullivan http://www.gutenberg-e.org/osc01/index.html

19 En, Sumner Welles in Cuba, St. Petersburg Times, March 22, 1935 p. 4http://news.google.com/newspapers?nid=888&dat=19350322&id=_jhPAAAAIBAJ&sjid=BU4DAAAAIBAJ&pg=4443,4233079

20 http://www.historyofcuba.com/history/machado.htm

21 En ¿Qué hacía el Arzobispo de La Habana leyendo 'Paradiso'? http://www.diariodecuba.com/cultura/11669-que-hacia-el-arzobispo-de-la-habana-leyendo-paradiso

22 http://babalublog.com/2009/10/did-the-u-s-smuggle-zelaya-into-honduras/

23 That Infernal Little Cuban Republic: The United States and the Cuban Revolution By Lars Schoultz http://books.google.com/books?id=37LopzbPotYC&pg=PA133&lpg=PA133&dq=Sumner+Welles'+fair+haired+boy+Wieland&source=bl&ots=vrFAtRDEJz&sig=l3tW4iNw81V8WYF8wUUvJ-16QUU&hl=en&sa=X&ei=7kb8T6fxOqbp6wGa7aTNBg&sqi=2&ved=0CEoQ6AEwAQ#v=onepage&q=Sumner%20Welles'%20fair%20haired%20boy%20Wieland&f=false

24 Latin American Political Yearbook, Volume 5 By Robert G. Breene, Jr., Robert G. Breene P. 216 http://books.google.com/books?id=67EoU5ImPqgC&pg=PA215&lpg=PA215&dq=Sumner+Welles'+fair+haired+boy&source=bl&ots=K8BQ1phvOf&sig=k1G7KN3q_q4W24nB6jz551dm7_U&hl=en&sa=X&ei=aUD8T4LeOqO36wGX1fjYBg&sqi=2&ved=0CEQQ6AEwAA#v=onepage&q=Sumner%20Welles'%20fair%20haired%20boy&f=false

25 Criminal Action Against a Once Friendly People and Nation by Oswaldo F. Hernandez http://www.amigospais-guaracabuya.org/oagoh001.php

26 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 99 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num

27 http://www.democraticunderground.com/discuss/duboard.php?az=view_all&address=389x1713154a

28 http://findarticles.com/p/articles/mi_m2751/is_n52/ai_20852435/?tag=content;col1

29 http://www.reformation.org/welles-confidential-magazine.html

30The Invisible Government by Dan Smoot, P. 8 http://www.munseys.com/diskfive/ingo.pdf

31 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 98 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

32 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 98-99 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

33 State Department Security: The Case of William Wieland", 1962 P IV http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=uc1.%24b643336;page=root;view=plaintext;size=100;seq=5;num=i


34 State Department Security: The Case of William Wieland", 1962 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=uc1.%24b643336;page=root;view=plaintext;size=100;seq=5;num=i

35 Traitors and Treason By Robert W. Pelton. Ed Infinity publishing.com, PA. 2003. P. 195 http://books.google.com/books?id=AM73_etFKn0C&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false

36 STATE DEPARTMENT SECURITY p. 100 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

37 MORE RUTHLESS THAN THE ENEMY: The Dark Diplomacy of Ambassador William Douglas Pawley by David Price http://williampawley.blogspot.com/2009/12/chapter-1-sunset_12.html

38 Why the Communists are Winning as of 1976...and how they lost in 1990 by William D. Pawley & Richard R. Tryon en http://www.gratisbooks.com/pchapdet.php?chapter_id=32920